A primera vista puede parecer hasta asfixiante. Una camisa abotonada desde el primer hasta el último botón, austera, severa, recta, un tanto monjil. Y sin embargo, es todo un signo de distinción esta temporada, un código de trendsetters: si llevas la camisa abrochada en su totalidad, estás en la onda.
No es que cada vez que aparece una camisa en un catálogo esté abotonada hasta el final, pero si la propuesta de la firma está bien encaminada al menos uno de los estilismos del lookbook contendrá una camisa completamente cerrada. El cuello desaparece esta temporada y para no correr el riesgo de entrar en una orden religiosa de clausura por equivocación conviene combinar la camisa con prendas más atrevidas como unos pantalones hiperajustados o unos tacones de vértigo. Si no, el siguiente paso será el hábito.
En la siguiente galería te mostramos algunos ejemplos de esta tendencia que viene pisando fuerte en este otoño/inivierno 2011/2012.
Imagen de Bimba & Lola.



