Un paso fundamental cuando se va de compras es pasar por el probador. Admitámoslo, comprar a lo loco pensando que después de unas semanas de gimnasio cabrás en una 36 es un error.
Pero, tranquila, calcular mal la talla es un fallo que cometen hasta las más expertas en esto de la moda. Las famosas también se embuten en unos modelitos que requieren horas y horas de entrenamiento. No para poder deslizarse dentro de ellos, sino para poder moverse con ellos puestos ¡Y a veces los resultados son nefastos!











