¡Estas rebajas ponte nota! El Dr. Lacasa nos da las clave para sacar un 10

Por fin han llegado las tan esperadas rebajas, pero este año con el factor crisis debemos afinar muy bien en nuestras compras ¿Qué debemos comprar? ¿Acertaremos?, ¿Cómo evitar la compra compulsiva? …Todas estas claves y muchas más nos las desvela el Dr. Lacasa, Vicedecano de la facultad de Ciencias de la Comunicación y profesor del Postgrado de ‘Comunicación en moda y tendencias’ de la Universitat Internacional de Catalunya. A nosotras nos ha dado muy buenos consejos, así que ¡Atenta!

1. Llegan las rebajas y todos como ‘locos’ acudimos a la caza de la ‘super ganga’ ¿Cuáles son los criterios claves para acertar con las compras?

Efectivamente unas buenas rebajas pueden enloquecer a cualquiera… De todas formas, considero que hay cuatro estrategias básicas que pueden ser la clave del éxito a la hora de efectuar una buena compra, por muy arrebatado que se encuentre nuestro espíritu cuando la realicemos.

La primera es aprender a mirar. ¿Dónde, cuándo? Pues por la calle, de camino al trabajo, en películas de la gran pantalla, donde el vestuario está muy elaborado… y naturalmente en las numerosas webs de moda y estilismo que están a nuestra disposición.

Dr.Iván Lacasa, Vicedecano de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universitat Internacional de Catalunya

La segunda estrategia es tener muy claro de lo que ya se dispone. Plantarte con decisión delante del armario, abrirlo de par en par, y mirar con paciencia lo que tienes, lo que te sobra y lo que te hace falta. A partir de ahí, ¡manos a la obra!

La tercera se basa en reflexionar sobre lo que quieres decirte a ti mismo y a los demás con la prenda con la que te diriges hacia la caja. Porque cuando la llevemos puesta, los demás la leeran en gran parte como un mensaje. Nuestro inconsciente, de alguna manera, también.

La cuarta estrategia quizá sea la más importante en tiempos de crisis: haber calculado, antes de subir al ascensor, cuánto dinero me puedo gastar en estas rebajas. Y nunca permitirse superar la barrera: Bueno, vale, quizá podemos permitirnos un margen de 20 euros.

2. ¿Qué tres expresiones surgen en nosotros en el momento de la compra?

¡Uff…! A ver… se me perdonará si aquí tiro un poco de tópico para simplificar la respuesta. Voy a exponer algunas tendencias que quizá hace un tiempo fueron generales y que, cada vez más, están dejando de ser exclusivas de uno de los dos sexos. A la mujer creo que se le escapan tres expresiones fantásticas cuando compra.

La primera es el inigualable ¡Mira: qué mono! (pronúnciese alargando un poco la ‘e’ y un mucho la primera ‘o’). Se trata de una expresión que, una vez dicha o pensada, les abre una puerta emocional hacia la compra, sobre todo a la hora de hacer un regalo.

La segunda sería ¡Esto me va perfecto con…!. Las mujeres piensan mucho lo que quieren transmitir a los demás con cada prenda, o mejor dicho, con cada combinación. Ellas componen mucho más que los hombres. Son más conscientes de que vestir es comunicar, es hablar, es acercarse o alejarse.

La tercera es el ¡Y mañana más! Se trata de un grito de victoria. Parece que a la hora de comprar ellas no se conforman con un buen tanto, se diría que quieren ganar la liga y hacerlo por goleada. Como ya he dicho, estoy generalizando.

Al hablar de los hombres, lo haré todavía más. Diría que tres de sus gritos de guerra y de autoafirmación a la hora de comprar son: ¡Jeje, no soy nadie combinando calidad-precio!, ¡Buf, misión cumplida! y el tan peligroso ¡Esto pega con todo! Que me perdonen mis congéneres, pero creo que estas expresiones hablan por si solas…

3. Tipos de personas y tipos de compras ¿Cuáles son las más habituales?

Voy a hablar de cuatro personalidades que compran de cuatro maneras distintas. Ni son todas, ni son las más importantes. Sencillamente son las que espontáneamente me han venido a la cabeza.

La primera es la persona ultralógica. Sale de casa y se dirige a su objetivo habiendo decidido qué necesita y cuánto quiere gastar. Es el cliente más difícil, porque está perfectamente dispuesto a salir de la tienda con las manos vacías. Su intención es completar una misión quasi-militar.

La segunda es el comprador imaginativo, alguien que va a la tienda a descubrir nuevos mundos. Para él o ella comprar es jugar a innovar. En este caso, tengo un único consejo para el vendedor: aléjese, el imaginativo compra más si no irrumpen en su mundo mental. Es bastante probable que pase por caja.

El tercer perfil es el sociable. La persona que va a la tienda a comprar y a hacer amigos. Se pasa el rato hablando con el dependiente, gastándole bromas, compartiendo vivencias… Parece tarea fácil venderle algo porque el diálogo es fluido y cercano, hasta que te dice que no va a comprar nada. El consejo para el dependiente es ¡un amigo no siempre es un tesoro!

Un cuarto tipo es el eufórico. Una persona que entra en la tienda sin saber muy bien qué quiere en realidad, pero que tiene la suerte de encontrar algo que le gusta, necesita y además le queda bien. Cada prenda que compra es como una inyección de adrenalina. Muy pronto todo lo que ve le gusta, le sienta razonablemente bien y puede permitírselo.

Es una espiral eufórica que acaba con un conductor que silba feliz y un maletero lleno de bolsas. La realidad es que, cuando llega a casa, la euforia se le pasa porque su marido o su esposa le hacen ver que muchas de las cosas que ha comprado son caras e imposibles de amortizar.

4. ¿Por qué la mayoría de las veces al llegar a casa con las compras experimentamos sensación de frustración?

Es decir, ¡Jó, esto ahora ya no me gusta! Es uno de los grandes méritos de los publicistas, decoradores, vendedores…Son expertos en convertir la compra en una gran experiencia. También tienen todas las herramientas para transformar el establecimiento en el lugar de nuestros sueños. Sin embargo, al llegar a casa topamos con la realidad de siempre, y aquello que era nuevo y fantástico, puesto junto a nuestras rutinas y preocupaciones, ha comenzado a dejar de serlo. Yo lo llamo el Efecto Cenicienta.

5. ¿Cómo adaptar las tendencias a la personalidad?

Uno de los factores profundos de la moda es que cuando vas a comprar, en el fondo vas a ‘comprarte’, pues crees que aquella prenda u objeto tiene que reflejar algo de tu personalidad. Lo interesante es que no siempre nos conocemos lo suficiente y tratamos de transmitir algo que en realidad no va con nosotros.

A través de las tendencias de moda el ser humano intenta reafirmarse en su personalidad, así como también experimentar nuevas sensaciones y nuevas perspectivas desde las que ver el mundo. La cosa no es sencilla. Así que puede ser muy útil acudir a un Personal Shopper. Seguro que, gracias a ello, será más fácil reafirmar o corregir la imagen que se tiene de sí mismo, y expresarla mejor.

6. ¿Todos necesitamos un Personal Shopper o es algo que se lleva dentro?

A nadie le irá mal acudir alguna vez a un estilista. Incluso aquellas personas que ya aciertan a la hora de proponer su imagen personal, conversando con él o con ella se enriquecerán y ampliarán su ABC de la comunicación, consigo mismo y con los demás, a través de la estética.

7. ¿Qué es vestir bien?

Vestir bien es saber qué quieres decir, a quién y en qué contexto se lo quieres decir y, a la vista de esos tres factores, acertar con el lenguaje de tu aspecto.

8. ¿El factor educacional es la clave para vestir bien?

De lo que acabo de explicar se desprende que no. Como en toda actividad comunicativa humana están en juego unos mecanismo que son innatos y otros que son adquiridos. Lo que significa que a nadie le va a hacer daño aprender.

9. Evolución histórica del concepto de rebajas ¿Cómo las vivíamos antes y cómo las vivimos ahora?

Antes la gente compraba en rebajas por necesidad. Las prendas adquiridas solían ser las de calidad porque se quería que duraran años. Existía una fuerte cultura del ahorro y se tenía más presente el futuro. La ropa se heredaba entre hermanos y muchas veces, también entre primos. Ahora, en cambio, se vive mucho más el presente, no vaya a ser que, de pronto, se convierta en pasado sin que hayamos sabido vivirlo con intensidad. De ahí que hoy tendamos a aprovechar la oportunidad, pero no pensando en el mañana, sino en la próxima temporada.

10. ¿Por qué somos más compulsivos comprando ahora que hace unos años?

Ahora somos más compulsivos que antes porque confundimos el ser con el tener. En nuestra cultura se ha instalado el convencimiento de que la felicidad, tras la que todos corremos y a la que nadie quiere renunciar, se consigue en gran parte mediante la posesión o disfrute de objetos materiales. Esto hace, que identifiquemos tener más o comprar mejor con ser más felices.

Sin duda, es un planteamiento que desata una increíble competencia entre los compradores. Todos quieren beberse la pócima de la felicidad, la cual, en rebajas, parece haber tomado la forma de esa prenda valiosa y escasa que no puedo dejar escapar. ¡Es el ahora o nunca!

Universitat Internacional de Catalunya

Posgrado de ‘Comunicación en Moda y Tendencias’

Autor: Elena Del Valle

Comparte esta noticia en

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *