Viaje al corazón del tirol, Innsbruck

Nos vamos a adentrar en un lugar excepcional gracias a los parajes que rodean la ciudad dónde la naturaleza y la arquitectura tirolesa serán las grandes protagonistas de nuestro viaje.

Innsbruck es una ciudad situada en el noreste de Austria y es la capital de una zona que se denomina Tirol, muy conocida por sus trajes regionales, y rodeada de montañas que alcanzan una altitud casi 2.400 metros.

El paisaje tiroles emana tranquilidad y relax

La ciudad de Innsbruck es mundialmente conocida por la práctica de deportes de invierno, ya que en estas fechas la temperatura media alcanza los -9 grados y que muchas veces vienen acompañados de grandes nevadas.

Tiene un dominio esquiable muy estenso

La ciudad ha sido dos veces sede de los juegos olímpicos de invierno en 1964 y en 1976, año en que la ciudad de Innsbruck sustituyó a Denver (Colorado) después de que los votantes de esta ciudad se negarán a financiar los juegos.

Para llegar la forma más fácil es volar desde España vía Munich y allí alquilarse un coche hasta Innsbruck o bien coger un autobús, ya que las comunicaciones entre ciudades están muy bien.

No solo es bonito en invierno, en verano el verde es el protagonista del color

Para dormir la oferta es bastante variada. Existen los típicos albergues juveniles muy bien habilitados y muy confortables donde se puede disfrutar de la cocina y los vinos típicos de esta zona.

Para hacernos una idea del pasado del valle no basta con acudir a los museos de Innsbruck, es imprescindible visitar algunos de los castillos y pueblos cercanos. La lucha con sus vecinos germanos, la vida de los campesinos tiroleses, el establecimiento de una burguesía rica o el rastro del emperador Maximiliano son cosas que se perciben mejor en un granero o en el patio de un viejo castillo que en los edificios renacentistas de Innsbruck.

La arquitectura tirolesa está compuesta de múltiples apliques y materiales

Para comer hay tres platos omnipresentes en las cartas de los restaurantes de la zona: la suppe sopa de caldo de buey que puede ir acompañada de bolas de sémola o pasta, el wienerschnitzel o escalope vienés y en los postres nunca falta el apfelstrudel, el conocido pastel de manzana y hojaldre. Irte de allí sin probarlos sería un pecado ante tanta insistencia.

Déjate embrujar por la paz del tirol

Un mundo de cuento, nevado, romántico y hogareño que no puedes perderte si eres una apasionada del frío en invierno y de las sensaciones que desprende una chimenea encendida después de pasarte el día practicando deportes de nieve.

Autor: Maria de la Riva

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