El té, idolatrado por los ingleses y usado como remedio casero desde hace años puede ser uno de tus mejores aliados.
Dice la leyenda que en plena época imperial las reglas sobre
salud obligaban a cocer el
agua antes de consumirla para evitar
enfermedades. Un monje esperaba a que su copa se enfriara en un
jardín cuando unas hojas cayeron de un árbol cercano. El líquido transparente inmediatamente cambió de
color. Extrañado se arriesgó a probarlo y su sabor le encantó. El árbol fue bautizado como árbol de té.
Su composición de
polifenoles, vitaminas, antioxidantes, sales minerales, cafeína y flúor lo convierten además en una bebida sana.
24.04.2009 - 20:03h - josemily dijo: