La evolución de la decoración urbana: te mostramos los cuartos de baño más envidiados

El cuarto de baño está recuperando en nuestros días el esplendor que le atribuyeron los romanos cuando poseíanel mayor imperio del mundo. Pero eso no quiere decir que antes o después de ellos esta pieza no tuviera su hueco en la historia. Relegado al mínimo espacio, oculto a la vista o bien enaltecido como bien público y reclamado por eldiseño, el cuarto de baño es un veterano compañero de la evolución del ser humano que aún puede sorprender.

El diseñador Andrés Juberías, articulista en las revistas Bagno y Casa Viva, entre otras, colabora con Nostras con este interesante artículo sobre el ayer y hoy del cuarto de baño.

Pre-historia del cuarto de baño

Tal como nos relata el historiador Charles Panati, el “cuarto de baño” tiene su comienzo en Escocia hace diez mil años con las primeras construcciones de espacios aparte, aunque ya el hombre primitivo instalaba toscas conducciones para asearse cerca de alguna fuente natural de agua corriente.

En Oriente, el espacio reservado para la higiene fue un imperativo religioso, y en el 3000 a.C. ya muchas casas poseían instalaciones sanitarias privadas; en el valle del Indo, en Pakistán, los arqueólogos han descubierto baños públicos y privados provistos de cañerías de barro cocido incrustadas en obra de ladrillo, y lo más importante: con grifos para controlar el agua.

El proceso de sofisticación del cuarto de baño

Los baños primitivos más perfeccionados de la antigüedad fueron los de las familias reales minoicas en el palacio de Cnossos, en Creta. En el año 2.000 a.C., la nobleza minoica disponía de bañeras que se llenaban y vaciaban mediante tuberías verticales de piedra con junturas cementadas. Con el tiempo, fueron sustituidas por tuberías de cerámica esmaltada que se unían entre sí de modo muy parecido a las actuales. Por estas tuberías circulaba agua caliente y fría, y sus conexiones arrastraban los desechos lejos del palacio real, el cual disponía también de un retrete con un depósito encima, lo que permite clasificarlo como el primer WC con cisterna en la historia. El depósito estaba destinado a recoger agua de lluvia o, en ausencia de ésta, a ser llenado manualmente con cubos de agua sacada de una cisterna cercana.

Pero fueron los romanos quienes, hacia el siglo II a.C., convirtieron el baño en un acto social y construyeron enormes balnearios públicos que hoy podrían rivalizar con los más caros y lujosos centros dedicados a la salud y el wellness. Con su amor al lujo y al ocio, los romanos dotaron estos baños públicos con jardines, tiendas, bibliotecas, gimnasios y zonas de reposo para la lectura.

La higiene latina: cuartos de baño mediterráneos

Lo que caracteriza los cuartos de baño de los países mediterráneos es la existencia del bidet.
Aunque cada vez se emplea menos, hace tan solo 10 años la inmensa mayoría de los hogares de Francia (97%) Italia (95%) Portugal (93%) y España (93%) lo poseían. Pero en los últimos años este porcentaje se ha ido reduciendo hasta el 45% actual.

Sin embargo, en los países anglosajoneses una rareza y solo se halla en un 3% de las casas de Inglaterra y Estados Unidos. La primera referencia del bidet data de 1710 y tenía como objetivo que las mujeres se limpiasen a diario la zona vaginal en una época donde infecciones y enfermedades venéreas estaban a la orden del día y en el mejor de los casos, se practicaba el baño semanal.

El baño, ayer y hoy

El baño español desde los 80 hasta hoy

El baño ha vivido tal revolución en los últimos años que actualmente no sólo cuenta el diseño.

La arquitectura doméstica y el diseño han transformado este espacio en un lugar con vida y estilo propio, cada vez más importante en nuestro hábitat. Así pues, a muchas piezas de baño creadas por estos grandes genios
yo las llamaría sin miedo a exagerar ‘pequeñas arquitecturas’.

Los grandes de la arquitectura y el diseño han revolucionado la cultura del baño de tal manera, que sus propuestas son capaces de sorprender hasta al más exigente a través de las formas, funciones, diseño, prestaciones y acabados de sus piezas.

El término wellness está tomando cada vez más fuerza, sobre todo en Estados Unidos y en el norte de Europa. Esto está ocurriendo de tal manera que las propuestas wellness son capaces de atraer hasta al cliente más
caprichoso y exquisito. La sabia combinación de formas, funciones, tecnología, diseño, prestaciones y  acabados, convierte las piezas de baño en obras de diseño arquitectónico.

Si en el cuarto de baño nos encontramos con nosotros mismos y vivimos nuestra intimidad, ahora queremos ampliar sus funciones, su confort, su calidad y, como no, su diseño.

Tendencias en baño

Las estadísticas afirman que pasamos al año unas 200 horas dentro del baño y que, si hay diversos estilos de vida, habrá cada vez más modelos distintos de vivienda. Por tanto, es lógico que existan muy diferentes propuestas a la hora de convertirlo en un espacio útil y confortable.

Hace sólo quince años

En 1990 disfrutábamos en la gran pantalla cinematográfica de una espléndida Julia Roberts jugando con las burbujas y la espuma de una bañera; estoy hablando del mítico film Pretty Woman.

Esta escena se rodaba en un lujoso hotel y en la ficción lo pagaba nada más y nada menos que Richard Gere. ¡Que tire la primera piedra quien no quiso por un momento ser alguno de los protagonistas de ese instante! Y no sólo porque a uno le atraiga la idea de dar con el príncipe o la princesa azul, sino porque en aquellos tiempos, cuartos de baño como ése sólo se veían en complejos hoteleros o bien en las mansiones que mostraban las revistas del corazón y que nos hacían imaginar una vida más acomodada.

Catorce años después, la sensación de confort y de bienestar en esta estancia de la casa ya no es un sueño de papel cuché. El baño ha evolucionado hasta tal punto, que constructores, arquitectos, diseñadores, estilistas
y fotógrafos de prensa especializada han puesto toda su profesionalidad para convertirlo en un auténtico spa, en
un pequeño balneario donde descargarse de las tensiones diarias.

Si este hecho ha ocurrido es porque también ha existido una demanda externa. El baño ya no se considera una habitación marginal de la vivienda que se utiliza exclusivamente por necesidad y que, por tanto, requiere mínimos cuidados en su decoración. En la actualidad, y debido a las horas que pasamos en él, este espacio ha adquirido tanta relevancia como la que puedan tener el comedor o el dormitorio.

Todo lo nuevo para el baño

A cada zona, su importancia. Y es que el cuarto de baño es el lugar donde desarrollamos la mayor parte de actividades relacionadas con la belleza externa e interna, donde nos acicalamos y donde nos relajamos, donde
mente y cuerpo pueden llegar a alcanzar el equilibrio. Un espacio, no nos olvidemos, íntimo y exclusivo para encontrarnos con nosotros mismos.

Uno de los escenarios testigo de una parte de nuestra vida, al fin y al cabo. Como tal, hemos decidido mimarlo.
Así, no es de extrañar que del mismo modo que hace veinte años todo el mundo reformaba su cocina, desde hace unos diez no hay amigo ni conocido que no haya remodelado su baño o, por lo menos, que esté ahorrando para ello.

Un entorno muy alentador

Alrededor del boom que ha suscitado el nuevo concepto del baño en la última década, ha surgido una ‘comunidad’ interesada en su promoción y en generar información al respecto.

Hace tan sólo unos años era casi imposible imaginar que profesionales vinculados al mundo de la arquitectura y
de la talla de Norman Foster o Philippe Starck decidieran sacar al mercado su propia línea de sanitarios, griferías, accesorios, bañeras… y todo ello con su propio nombre.

El cuarto de baño evoluciona

Ahora ya es posible presumir de ello y nuestros baños pueden llegar a convertirse hasta en improvisadas ‘salas de exposición’. Del mismo modo, si nos remontamos a ese pasado próximo, las propias revistas de decoración -salvo algunas excepciones- no dedicaban ni por asomo el espacio que ahora invierten en dossieres anuales o
especiales trimestrales o bimensuales. Incluso las publicaciones de carácter mensual de moda o arquitectura abren –por lo menos una vez al año- las puertas del baño a sus lectores debido al creciente interés de éstos por el cuidado de esta estancia. Algo parecido ocurre con la publicidad.

Las firmas del sector se han vuelto atrevidas y han realizado anuncios específicos sobre sus productos, algunos de ellos, por cierto, muy originales (recordemos a Rossy de Palma haciendo gala de su característica nariz).
Y los mismos publicistas han encontrado en esta habitación de la casa una opción muy recurrente para promocionar a otro tipo de clientes (léase de cosmética, papel de celulosa e incluso alimentos con propiedades
digestivas o aguas minerales).

También debemos hacer mención en este apartado a las tiendas de decoración. Hace tan solo unos quince años eran contadas las firmas que fabricaban en España baños a medida que se ajustaran a las necesidades de cada caso concreto, centímetro a centímetro. Pero en la actualidad, la demanda de este tipo de servicios ha permitido que la gran mayoría de comercios del sector hayan habilitado un espacio específico de reformas para el baño.

 Ahora cualquier persona, con sólo acudir a una de ellas, puede encargar de una misma vez que decoradores
especializados, carpinteros, albañiles y electricistas le dejen el baño impecable con todo tipo de facilidades creativas y económicas.

Gracias a todo ello, nos hemos atrevido a mostrar nuestro cuarto de baño cuando hacemos un recorrido por la casa. Es más, el baño ha llegado a ser un valor añadido del estatus: no es lo mismo contar con una ducha que con una bañera de hidromasaje; no es lo mismo mirarse en un espejo estático que tenerlo giratorio o de aumento para tareas higiénicas más minuciosas. Los detalles, como siempre, acaban marcando la diferencia dice Antonio Miró, quien
recientemente también ha creado su propia línea de baño.

Autor: Jesus del Pozo

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