Cómo elegir los colores para decorar tu hogar

Una de las preguntas más frecuentes en cuestiones de decoración del hogar es: ¿De qué color pinto cada habitación? A la hora de escoger el tono adecuado hay que prestar mucha atención a las connotaciones de cada color. Cada uno transmite algo distinto y nos hace experimentar sensaciones diversas. El gusto personal es algo subjetivo, pero juega un papel muy importante a la hora de decorar.

Los colores influyen en nuestras emociones y en nuestro estado mental. Una habitación puede parecer más grande o más pequeña, o más triste o más alegre dependiendo del tono exacto que escojamos. Cada color, cada matiz provoca unas sensaciones distintas. Y cada color es un mundo, igual que cada persona. 

En la psicología del color podemos distinguir entre los colores cálidos y los fríos. Por un lado, los colores cálidos son los que van desde el amarillo verdoso hasta el rojo-violeta, pasando por el amarillo y el naranja. Tienen un efecto estimulante, y suelen ser considerados los colores de la vitalidad, la felicidad y la actividad. Por otro lado, los colores fríos son los que van desde el verde chicle hasta el azul-violeta. Estos producen un efecto relajante y transmiten una sensación de reposo, calma, tranquilidad. Hay que prestar mucha atención a las combinaciones de colores, ya que en decoración es muy importante la armonía final que se consigue. El Ultra Violet está de moda, y sabemos cómo combinarlo. Es la estrella de esta temporada y puede aportar a tu hogar originalidad e ingenio.

 

 

En habitaciones grandes los colores cálidos y oscuros disminuyen visualmente el espacio. Un buen truquito por si quieres aumentar el tamaño de los muebles y elevar el techo de la habitación, es pintarla con líneas horizontales de tonos cálidos. Esta técnica provocará la sensación de estar en cuarto más espacioso.

Si eres una persona creativa y buscas inspiración, proponemos decorar tu habitación con tonos amarillos y naranjas, para estimular la mente. ¡Dale color y qué las ideas fluyan por si solas! Hay que buscar colores que encajen con la finalidad de cada habitación. Para el dormitorio recomendamos tonos suaves, como el azul “clarito”, que es un color muy relajante. También buscar inspiración en las habitaciones monocromáticas, que son una apuesta segura para conseguir un ambiente sereno y una sensación de unidad. Los colores poco excitantes como los pasteles, blancos o beis son ideales para habitaciones de bebés, ya que son relajantes y calmantes, asegurando un buen descanso. Son colores que fomentan la paz y la tranquilidad.

No tengas miedo a equivocarte. ¿Lo peor que puede pasar? Que tengas que volver a pintar. Dedícate a prestarle atención a la función principal de la habitación que quieres pintar, y a partir de aquí, ¡a colorearla!

En cada casa, para gustos, los colores.

 

Imágenes: Decofilia.com 

 

Autor: Júlia Benach

Comparte esta noticia en

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *