Cambio de suelo, ¿sí o no?

Sabemos que hace años que deberíamos hacerlo, que ya no brilla ni nos gusta como el primer día. Que los años han ido desgastando la superficie y que ya es hora de que pase a mejor vida y le demos un uso mejor. ¿De qué estamos hablando? Desde luego, hablamos de nuestra casa, pero de un punto  clave: el suelo. Efectivamente, esa superficie de nuestra vivienda que como es lógico, pisamos y usamos todo el tiempo y por ende,  se deteriora y necesita cambiarse cada cierto tiempo.

Una vez que hemos decidido esto, es el momento de pensar en lo que verdaderamente nos importa: si queremos conservar nuestro suelo, si queremos cambiarlo de raíz, si queremos evitarnos una gran obra, o si lo que nos apetece en cuestiones decorativas es simplemente cubrir las zonas que no queremos que se estropeen más. Las estrategias a seguir son completamente diferentes dependiendo del momento en cuestión, ya que todo dependerá también del presupuesto del que disponemos.

Por una parte, tenemos que tener claro que  cambiar el suelo no es algo sencillo y que requiere tiempo contratar a profesionales que nos den el mejor presupuesto. Además, no todas las casas tienen las mismas necesidades. Escoger si lijar el parqué, poner tarima flotante o que nos hagan un cambio total dependiendo de lo que nos apetezca y el dinero que queremos gastarnos, será lo más importante para llevar a cabo una obra doméstica que desde luego no es sencilla.

Lo más importante cuando ya hemos decidido que queremos cambiarlo es armarnos de valor, recoger todos los objetos que puedan ser susceptibles de mancharse o estropearse para que después no lo lamentemos. Cubrir todos los muebles con un plástico o una tela será una gran idea y poco tiempo después, podremos disfrutar de nuestro nuevo suelo como nunca. ¡Manos a la obra!

Imagen: Pinterest

Autor: Marta Marciel

Comparte esta noticia en

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *