Una novia sensual y natural

Este verano se crea un nuevo concepto, está de moda la novia con naturalidad y sencillez.

Se acabaron los vestidos encorsetados y de excesivo volumen. La novia debe sentirse cómoda, a gusto consigo misma, a la vez que especial, única en ese día pero de acorde con su personalidad y estilo propio.

Cada vestido alberga una historia diferente, una manera de amar distinta en cada mujer. La sutileza del color y las texturas de las telas impregnan de un aura de sensualidad y feminidad a las novias, haciendo que se sientan seguras de ellas mismas.

Los tules de seda natural, la muselina de seda, el satén, el algodón y la tafeta de seda tratada y lavada dan vida a vestidos armoniosos ideales para la mujer actual.

Los drapeados con gran caída marcan una silueta estilizada y en ocasiones se recuperan los volúmenes en las faldas y los efectos de ensueño. Los escotes pronunciados descubren sutilmente el cuerpo y dotan de total delicadez a la novia.

El blanco puro va cediendo pista a colores como el beige, el nácar e incluso el rosa. Esto pone de relieve la clara evolución de la moda nupcial, que no por ser más variada en formas y colores deja de ser perfectamente elegante.

Autor: Anna Bonet

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