Razones para escoger un vestido de novia que NO sea blanco

En cuestiones de bodas, parece que todo es ‘sota, caballo y rey’. Y entre esas normas se encuentra el vestido de novia, que debe ser largo y blanco. Sin embargo, muchas mujeres desean secretamente huir de esta tradición concreta y no lo hacen por miedo al qué dirán. Si no te ves a ti misma de blanco, jamás usas ese color y crees que sería una ridiculez ir a tu boda vestida con este traje, entonces tienes que apostar por un look en una tonalidad diferente y pasar de los comentarios. Te decimos por qué escoger un vestido de novia que no sea blanco puede ser una gran idea.

  • Personalidad. Lo primero de todo, es porque se sale de la norma y porque no llevar un vestido blanco te da personalidad: la tuya. Si jamás te has sentido identificada con el virginal blanco de las novias y eres una mujer explosiva que estás lejos de ser una novia tradicional, adelante.
  • Reutilización. Si además de ser una novia diferente eres una novia práctica, entonces también será para ti el hecho de que reutilizar un vestido blanco es mucho más complicado que hacerlo con uno negro, rojo, champán o incluso cuajado de purpurina.
  • Única. Así te sentirás cuando te vean entrar con tu vestido de un color completamente diferente al esperado. Seguro que al principio tus invitados tienen una cierta cara de ‘shock’, pero después estarán de acuerdo de que el vestido no puede ser ‘más tú’. Tanto en la vida como en una boda hay que elegir lo que verdaderamente nos hace felices y habla de nosotras. Si en tu caso es un vestido de color, no hay mejor opción para ti.
  • Detalles. Ser tú misma te permitirá escoger un vestido más allá de las tiendas de novia tradicional y ponerle todo tipo de detalles que las novias de siempre no podrán.

Imágenes: Pinterest 

Autor: Marta Marciel

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