Por qué casarse no debe ser un objetivo en tu vida

En cuestiones de amor, hemos sido víctimas de esa esfera romántica tan sumamente Disney, que llevaba a las mujeres a desear únicamente ser amadas por un príncipe azul a lomos de un caballo blanco, y querer estar casadas para ser felices para siempre. Aunque puede que tu historia de amor termine en matrimonio, y se puede ser feliz toda la vida al lado de una persona, hay que reconocer y ser sinceras, en el sentido de que casarse no puede ser un objetivo vital en los tiempos que corren. Lo primero de todo, porque debes buscar tu propia felicidad en ti, lo que significa que aunque puedas ser muy feliz viviendo la vida al lado de la persona que amas, tu propia felicidad debe estar en tu interior y en las cosas que tienen que ver contigo misma y con tu felicidad.

Por otra parte, el matrimonio no debe ser un objetivo en tu vida, ni la finalidad de tus acciones, porque eso no te ‘sacará’ de ningún sitio. Sí es cierto que puedes encontrar el equilibrio emocional al lado de alguien, pero solamente si disfrutáis juntos de la vida manteniendo un espacio personal donde los dos tengáis vuestra propia vida. Terminar casándote con alguien a quien quieres puede ser muy bonito, pero solamente dura un día. No dejes que el día de tu boda y convertirte en una mujer casada sea algo que te obsesione tanto que después te sientas vacía cuando todo aquello termine.

Además, por mucho que te cases, esto no pasa como en los cuentos de hadas, cuando suena música bonita y nunca más se supo de aquella historia de amor. En un matrimonio hay problemas, discusiones, crisis y altibajos, y aunque pueden predominar los momentos felices, también hay mucha lucha. No dejes que esto se convierta en tu objetivo, sino que debe ser parte de tu vida como cualquier otra cosa.

Imágenes: Pinterest 

Autor: Marta Marciel

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