Cosas que todos odiamos de las bodas pero nunca decimos

En el mundo de las bodas, no todo es de color de rosa. Sobre todo si has ido a muchos enlaces matrimoniales últimamente y tu bolsillo se ha visto considerablemente resentido gracias a las uniones de las personas que te rodean y que han querido mostrar su amor con una gran boda. Éste es uno de los problemas de que te inviten a un enlace, pero hay muchas más cosas que todos odiamos del mundo nupcial y nadie se atreve a decir.

  • Presupuesto. Como hemos dicho anteriormente, el hecho de estar invitado a una boda es un desembolso económico considerable, sobre todo si tenemos en cuenta que no sólo conlleva los estilismos y traslado si la boda es lejos de la ciudad, sino también el regalo de los novios. Para muchas personas, una invitación de boda significa decir adiós a los ahorros de los últimos meses.
  • Estilismo. Cuando nunca has ido de boda, hace mucha ilusión vestirse de largo o ponerse un bonito look de fiesta, tanto hombres como mujeres. Cuando tu lista de amigos y familiares casados es más larga que la de solteros, de pronto te parece algo terrible. Volver a elegir vestido, tratar de no repetir si son los mismos invitados de la vez anterior…Todo un lío.
  • Tradiciones. El amor es precioso pero hay ciertas tradiciones nupciales que todos odiamos en el mundo de las bodas. El lanzamiento del ramo, el corte de la liga, el egocentrismo de los novios que han puesto su cara en todos los detalles de recuerdo…
  • Distancias. Ahora está muy de moda hacer una boda en otra ciudad, en un municipio cercano, o en la última finca de la comunidad en la que viven los novios. Esto significa que el desplazamiento está incluido en la boda, pero evidentemente no pagado. Se tarda tanto en ir que te quitan las ganas de llegar.

Imágenes: Pinterest

Autor: Marta Marciel

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