Cosas que sólo se permiten a una novia en su boda

A lo largo de los siglos, la gran protagonista de una boda ha sido siempre la novia. En pleno siglo XXI, todo se comparte en pareja, sean un hombre y una mujer los que se casan, dos mujeres, dos hombres o lo que mande el amor de una pareja. Sin embargo, hay cosas que siempre se han ‘permitido’ a las novias en su boda, y que saben que probablemente no podrían hacer si no fuesen las grandes reinas de ese día. Estos son algunos de los ejemplos.

 

 

  • Emoción desmesurada. Pocas veces a lo largo de la vida se está tan nervioso como el día de una boda, por lo que es lógico que muchas novias sufran una emoción que les sobrepase desde que abren los ojos ese día hasta que todo se da por terminado. Esta emoción está más que justificada.
  • Nervios absolutos. Y la emoción puede dar paso a unas situaciones de nervios y estrés que desde luego es algo que no siempre viven las novias, pero que muchas sí sufren en un día tan especial. Los nervios lógicos de dar el paso del matrimonio, el querer que todo salga bien, los nervios de controlar todo lo que tenga que ver con la organización, las ganas de que llegue el día pero que no se pase pronto…
  • Las malas contestaciones. Muchas veces los nervios y el estrés juegan malas pasadas, y pueden hacer que la persona cuya boda es ese día dé una contestación que realmente no siente, pero que le sale sin querer. Algo que puede justificarse por los nervios y  la importancia del día en cuestión. Siempre y cuando no se pase nunca el límite del respeto y la educación hacia los demás.
  • Órdenes. Y lo mismo sucede con el hecho de imponer o mandar mucho ese día. Algo que es lógico porque se trata de que todo salga según lo previsto, y nadie lo sabe mejor que los protagonistas de las bodas.

Imágenes: Pinterest, Las bodas de Tatín

Autor: Marta Marciel

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