Bodas sin niños, ¿sí o no?

Los niños han formado parte del mundo de las bodas desde que el universo se creó. Niños en las bodas jugando, niños en las bodas formando parte del cortejo nupcial, niños en las bodas acompañando a sus padres…Pero también niños en las bodas molestando, niños en las bodas sin parar de corretear y molestar a los camareros, niños en las bodas llorando en plena misa, niños en las bodas bostezando en la barra libre..

Por eso, en un mundo donde el child free está más presente que nunca, cada vez se estila más que en la invitación de boda no sólo se ponga el número de cuenta, sino también un cartel que grita que los niños están mejor en casa.

A favor de las bodas con niños.

Muchas veces, los niños van a las bodas porque a sus padres no les queda más remedio que llevarlos a este evento. No es tan sencillo dejar a los hijos tantas horas, sobre todo si el enlace es fuera de la ciudad de origen de la familia. Por otra parte, los niños siempre dan alegría a cualquier situación, y puede ser muy divertido que acompañen a la novia al altar, que participen en un baile… Además, si son familiares de los novios estarán encantados de vivir en familia un momento tan sumamente especial.

En contra de las bodas con niños.

Pase lo que pase, los niños casi siempre necesitan muchísima atención, y esto hará que los padres no se relajen en todo momento y tengan que estar pendientes de lo que hacen. Por otra parte, también pueden darse situaciones de tensión si no quieren comer el menú que se ha preparado para ellos, si tienen rabietas, si se pasan llorando todo el día…Por eso, si los niños son especialmente pequeños o están pasando una etapa de rebeldía, es mejor dejarlos en casa.

Imágenes: Pinterest 

Autor: Marta Marciel

Comparte esta noticia en

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *