Reducción de pecho o mamoplastia: la gran desconocida

Hoy en día es tan fácil como hacer “click” para encontrar información, sobretodo referente a procedimientos quirúrgicos. Pero cuando hablamos de reducción mamaria o mamoplastia de reducción (MPR), nos cuesta mucho encontrar datos e información sobre esta intervención. Sin embargo, se trata de una cirugía con gran demanda que tiene fantásticos resultados y un índice de de satisfacción altísimo. ¿Por qué sucede esto? Mi experiencia como cirujano es que la sociedad en general tiene muchas ideas equivocadas sobre esta intervención y mucha gente a menudo las descarta incluso antes de informarse, lo cual es un error.

En primer lugar, es interesante hablar de las repercusiones que puede llegar a tener para una persona el contar con una mama excesivamente grande. No solo hablamos de repercusiones estéticas como la incomodidad para hacer deporte, la dificultad a la hora de encontrar ropa o aquella que se produce a la hora de dormir. Además, este problema puede tener repercusiones de tipo funcional sobre la columna vertebral, tanto a nivel dorsal como cervical e incluso, en casos extremos, puede dificultar la higiene de las zonas de pliegues, favoreciendo la aparición de problemas cutáneos e incluso hongos.

Tampoco hay que despreciar las repercusiones psicológicas. Las mujeres con mamas muy grandes son a menudo tímidas, caminan encogidas para ocultar el pecho y, con frecuencia, viven desde la adolescencia señaladas por un atributo que, aunque llama la atención no siempre de forma negativa, para ellas sí puede convertirse en una vivencia poco positiva.

137914193¿Qué conseguimos con una mamoplastia de reducción? Según mi experiencia como cirujano, las personas que tienen las mamas muy grandes, sobre todo después de los embarazos, también suelen tenerlas caídas, generando un resultado poco estético. A menudo existe la creencia de que, pasar por el quirófano, tendrá que servir simplemente para reducir el pecho y “conformarse” con una mama más pequeña pero renunciando a tener una mama colocada y bonita.

La realidad es que con una reducción mamaria se puede y se debe conseguir una mama colocada, bella y con un tamaño proporcionado, que elimine los problemas, pero que mantenga la feminidad de la mujer.

En cuanto a la intervención, muchas pacientes creen que la mamoplastia de reducción es una cirugía compleja, larga, con pérdida de sangre abundante y con un ingreso muy largo. Nada más lejos de la realidad: esta operación no debe durar más de 2,5 o 3 horas y es, además, una cirugía prácticamente sin sangrado y con una técnica quirúrgica evolucionada que se ha hecho sencilla y atraumática.

La mejor parte de la mamoplastia de reducción, y una de las más desconocidas, es que el postoperatorio es prácticamente indoloro. En una escala 1-10, las pacientes suelen presentar niveles de dolor 2. Por lo tanto, la recuperación es muy rápida y la incorporación a la vida habitual se puede hacer en 4-5 días.

Emilio Modoctor emilio morenoreno González es médico especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora. Desarrolla su actividad en el Hospital Quirón de Madrid (Pozuelo y San José), y en el Instituto de Cirugía Plástica Martín del Yerro. Es miembro de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE).

 

 

 

 

Imágenes: Pinterest

Autor: Emilio Moreno

Emilio Moreno González es médico especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora. Desarrolla su actividad en el Hospital Quirón de Madrid (Pozuelo y San José), y en el Instituto de Cirugía Plástica Martín del Yerro. Es miembro de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE).

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