Razones por las que necesitas cambiar el ritual de limpieza facial

Para mantener una tez sana y joven la limpieza facial constituye, junto a la protección solar, de los rituales esenciales de belleza por excelencia. Pero con el tiempo, este simple gesto también se actualiza, las tendencias han cambiado y ahora proteger tu piel del mismo lavado tiene sus propias reglas.

Sabemos que para prevenir el envejecimiento, eliminar impurezas y toxinas, restaurar la función protectora de la piel y prepararla para que los activos cosméticos se adhieran como deben, es fundamental hacer una buena limpieza facial, mañana y noche. El problema llega cuando subestimamos este gesto y lo limitamos al aclarado o peor aún, lo llevamos al exceso, eliminando el manto hidrolipídico de nuestra piel. Ahora existen ciertos pasos que vas a tener que cambiar de tu rutina de limpieza facial y con estos consejos que te daremos y limpiadores específicos para este tipo de rutina de belleza, tu limpieza facial va a ser segura y beneficiosa al 100%.

Así debería ser tu nuevo ritual de limpieza facial

1# Pásate a la doble limpieza japonesa: Es doblemente eficaz para eliminar toxinas y restos de maquillaje que hayan podido quedar acumulados por una mala limpieza facial. Se trata de tres pasos simples a seguir. 1. Aplicar leche limpiadora para retirar toxinas y maquillaje, 2. retirar el producto con una toalla de algodón mojada en agua tibia; 3. aplicar un tónico que ayuden a equilibrar el pH de nuestra piel.

2# No te excedas con la limpieza facial: Un exceso de limpieza es perjudicial para nuestra piel puesto que su última capa, la epidermis, genera un manto llamado ‘manto hidrolipídico’ cuya función es protegernos de los agentes externos. Si lavamos en exceso nuestra piel corremos el riesgo de retirar este manto y para que volver a recuperarse tardaría unas dos horas. En pieles grasas el sebo sería el perjudicado, y en cuestión de pieles secas una posible deshidratación del cutis. Siempre es mejor optar por un lavado mañana y noche y con un limpiador que contenga un pH5 y tensioactivos ultrasuaves.

3# ¿Limpiezas faciales profesionales? Sí, pero moderadas: Lo mejor es hacer una cada tres meses. Siempre que se lleve y se mantenga una buena rutina de limpieza facial no es necesario realizar una limpieza profesional de este tipo. Si las hacemos junto con el cambio de estación, estaremos ayudando a nuestra piel a oxigenarse y adaptarse a la nueva etapa.

4# Cuida los detalles: No vale hacerse una limpieza facial simplemente con el agua del grifo, es más, este agua contiene a veces más cal de la que nos pensamos y no estaríamos haciendo una buena desintoxicación de las impurezas. Siempre es mejor optar por tónicos o limpiadores en aceite, leche o gel. Como consejo, nosotras optamos por la leche, por su mejor emulsión, y gel con base acuosa para las que tengáis pieles grasas.

5# El secado también importa: Secamos mal nuestro rostro, y ahí es donde estropeamos parte de nuestro ritual de belleza. Siempre debe hacerse con una toalla de algodón, dando toques y sin friccionar. Para las líneas de expresión lo mejor son los bastoncillos. Antes de secar, recuerda que debes haber lavado la piel con agua tibia para la buena expulsión de las toxinas, pero habiendo acabado con agua fría para tensar y tonificar el rostro.

¿Limpiabais así vuestra piel? Estas son las reglas saludables para que tu rostro y tu ritual de belleza tengan los efectos esperados. Cambia las reglas y presume de cutis.

Imágenes: glamour.es, belleza.uncomo.com

Autor: Redaccion Nosotras

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