Productos para el cuidado del cabello que no pueden faltar en tu baño

A todas nos gusta cuidarnos, ofrecer una imagen agradable que nos haga sentir bien a nuestros ojos y ante los demás. Dentro de la composición de nuestro look particular, juega un papel protagonista el cabello. Pelo corto, largo, ondulado, liso, escalado, recto, suelto, recogido… cualquier cambio en el peinado puede modificar por completo nuestra fisonomía y potenciar o restarnos atractivo.

Para prestar al cabello la atención que se merece, son necesarios algunos cuidados y productos específicos. También habrá que tener muy presente la alimentación, porque de ella depende en buena parte el aspecto y la vitalidad de nuestro pelo.

Champús y acondicionadores

La apariencia de nuestro pelo pasa en primer lugar por la elección de un buen champú. Aunque muchas veces tendemos a comprar productos genéricos bajo la etiqueta de “para todo tipo de cabello”, lo ideal es adquirir un producto que se ajuste a nuestras características. El pelo liso precisa un tratamiento distinto que el encrespado; el seco requiere una hidratación especial y también se han abordar de manera diferenciada los cabellos grasos, teñidos o con caspa.

Por ejemplo, en el caso del cabello seco y maltratado, el champú debería contener ingredientes como el aceite de almendras, el aceite de oliva o el aguacate, que proporcionan hidratación al pelo y elasticidad.

Los cabellos grasos, que precisan lavarse a diario, necesitan productos suaves con ph neutro. Los ingredientes más habituales son la hierbabuena o la ortiga, que equilibran el cuero cabelludo, y el jazmín o la arcilla blanca, que contribuyen a eliminar el sebo. Para el tratamiento de la caspa, son necesarios productos que eviten el aumento de seborrea, y habrá que realizar un mantenimiento para que el problema no vuelva a reaparecer.

Además del champú, el cuidado del cabello precisa otros productos, como un buen acondicionador que facilite el peinado y ayude a potenciar el brillo. Las mascarillas nutritivas también son importantes para mantener un pelo sano y evitar el resquebrajamiento. Deben aplicarse una vez por semana.

Secadores ¿cuál elegir?

El secado del cabello también influye en la imagen y la salud de nuestro pelo. Por ello es preciso escoger un modelo de calidad, que seque de manera rápida pero manteniendo la estructura del cabello. Un secador inadecuado puede quemar nuestro pelo y hacer que se torne débil y quebradizo.

Los secadores para el pelo pueden estar fabricados con diferentes materiales y cada uno de ellos está indicado para un tipo de cabello específico.

  • Secadores iónicos o de turmalina: son aparatos que ofrecen un secado rápido y ayudan a evitar el encrespamiento. Son muy adecuados para los cabellos gruesos y los que tienen dificultad para secarse.
  • Secadores de cerámica o porcelana: proporcionan un calor más suave y son los recomendados para dar volumen a los cabellos finos o secos, que se deshidratan con facilidad. Algunos incorporan una tecnología infrarroja, que seca el pelo de dentro a fuera.
  • Secadores de titanio: facilitan una temperatura constante, pero tienden a calentarse mucho. Por eso no son adecuados para el secado de cabellos finos. Es un aparato que pesa poco y reduce considerablemente el tiempo de secado. Resulta muy útil para las personas con mucho pelo.

Otro factor que debemos analizar a la hora de elegir secador es la potencia. Los aparatos con potencia baja, inferior a 1300 vatios, son más baratos, pero tienden a estropearse con facilidad. Si tenemos un cabello abundante y grueso, la potencia recomendada se sitúa entre 1800 y 2000 vatios (W).

El peso también cuenta. Elige modelos ligeros y fáciles de agarrar, de lo contrario, se nos cansará en brazo y no efectuaremos un secado correcto. Lo ideal es que el secador no llegue al medio kilo de peso.

Otro elemento importante en un secador es el selector de temperatura. Son preferibles los modelos que permiten variar la intensidad del calor, de esta manera podrás secar fácilmente cualquier tipo de cabello. El pelo fino puede secarse con un ajuste bajo, para el cabello normal será suficiente un ajuste medio y el pelo grueso necesitará la posición máxima.

Los accesorios son necesarios para dotar a nuestro look de la apariencia final deseada. Los difusores ayudan a crear sensación de volumen en el cabello, mientras que las boquillas concentradoras permiten conseguir un efecto liso y reducen el encrespamiento.

El cepillo, una herramienta importante

El cepillado no sirve tan solo para poner en orden el cabello, cumple funciones destacadas para favorecer la salud de nuestro cuero cabelludo: estimula la circulación sanguínea, elimina las células muertas y permite que la grasa natural se extienda y proteja el pelo hasta las puntas.

Por eso es importante elegir un buen cepillo. Los más recomendados son los que están fabricados con cerdas naturales, que masajean el cabello y evitan que se dañe la estructura capilar.

Cada tipo de pelo precisa un cepillo distinto. Para las mujeres con cabello largo, el cepillo más indicado es el plano; si queremos dar volumen usaremos un modelo redondo y para el pelo rizado lo más útil es un cepillo tipo esqueleto, que cuenta con pocas púas.

Autor: Redaccion Nosotras

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