¿Es eficaz la nutricosmética para nuestra belleza?

Lo último es la belleza en píldoras, o lo que es lo mismo, nutricosmética. Todo el mundo habla de los concentrados de nutrientes indicados para nuestro bienestar físico. Son cápsulas de vitaminas, minerales y otros compuestos, cuya composición e interacción orgánicas nos refuerzan por dentro y embellecen por fuera.

La nutricosmética ha entrado de lleno en una sociedad, la nuestra en la que la imagen es más que un atributo. Es un bien con el que contamos para relacionarnos socialmente, tanto en la vida real, como en esa segunda vida a la que muchos entregan gran parte de sus horas: el mundo digital.

Queremos estar guapos para ser más populares, para conseguir la mejor pareja, para tener más oportunidades laborales y, en definitiva, para sentirnos bien. No tiene nada de malo, siempre y cuando no se convierta en nuestra única prioridad y en una obsesión que perjudique nuestra salud.

Lo que sí podemos afirmar es que tomar suplementos de omega3 o de vitamina C para mejorar la elasticidad de nuestra piel o para evitar el envejecimiento general no es malo – salvo excepciones y contraindicaciones concretas en caso de enfermedad-. Lo que es cuestionable es su eficacia si no lo compaginamos con un estilo de vida global saludable.

nutricosmetica

Me explico : de nada sirve hacer hueco a la nutricosmética en nuestra vida si a la vez continuamos tomando alcohol a diario o fumando. No existen lo milagros y el cuerpo es sabio, no se le puede engañar.

Las cápsulas que se comercializan y que se pueden encontrar en herbolarios, tiendas de productos naturales, de homeopatía, en farmacias y hasta en supermercados contienen nutrientes que también se obtienen mediante los alimentos. Lo que ocurre es que no siempre la dieta es equilibrada, por lo que estos suplementos bien pueden suplir carencias. Si no tomamos la verdura suficiente, bien nos vendrán algunos antioxidantes por vía oral o si la fruta escasea en nuestra mesa, algo de colágeno será muy bien venido. También, a la hora de broncearnos y a la vez protegernos de la violencia de los rayos ultravioletas, serán de gran ayuda las dosis adecuadas de vitamina D. Un régimen alimenticio con escaso consumo de lácteos y pescado azul acogerá con agrado el nutricosmético correspondiente.

Os recomiendo que a la hora de adquirirlos optéis por las fórmulas más ecológicas y naturales, que también las hay en este sector. Se trata de que los preparados contengan menos química innecesaria, caso del plomo o del aluminio.

Como se ve, estos alimentos no sólo actúan en el exterior, sino también en el interior, sirviendo a nuestra salud de modo global. Lo que aportan es una mayor concentración, y, por lo tanto, mayor rapidez, eficacia y uniformidad de acción.

A pesar de que se obtienen, como digo en centros comerciales, sin receta de ningún tipo, nunca está de más preguntar al médico de cabecera si existe alguna contraindicación con nuestras medicinas, en caso de estar en algún tratamiento, sobre todo los de carácter crónico. Él también nos puede ayudar con la dosis, para no excedernos en las cantidades máximas de los principios activos, que, por otro lado, deben especificarse en la etiqueta.

No tienen un efecto inmediato, pero se considera en líneas generales que a las dos semanas comienza a hacer efecto, siendo éste ya palpable a las ocho. Depués,  según producto e indicaciones, deberás dejar de tomarlo durante un tiempo. Prestad especial atención a las vitaminas A, D, E y K , solubles en grasa buena, pero que pueden producirnos una sobredosis, puesto que no se eliminan por la orina.

La K2, en cambio es una de las más beneficiosas para la salud en general: protege huesos y arterias, y, por lo tanto, nuestro bienestar cardiovascular. Los nutricosméticos son pues útiles, siempre como complemento a una vida sana, basada en una alimentación equilibrada. Pero, como todo, no son la panacea, actúan beneficiosamente, pero no obran milagros.Y te recuerdo: infórmate bien siempre y pide opinión al médico y también al farmaceútico.

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Ata Pouramini es autor del libro “Tú eres tu medicina” y “El gato persa que quería comer caviar”. Es orientador en salud, experto en nutrición y uno de los quiroprácticos más reconocidos . Tiene en Valencia una de las consultas más importantes del mundo. Estudió Nutrición en la Oxford Brooks University, es Licenciado en Ciencias Humanas, Master en Ciencias Quiroprácticas, Doctor en Quiropráctica  y miembro de la Asociación Española de Quiropráctica. 

 

 

Autor: Ata Pouramini

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