Mascarillas naturales contra los poros abiertos

Los poros abiertos son algo bastante frecuente, lo que hace que muchas veces las mujeres utilicen más base de maquillaje y lo que en ocasiones no gusta tampoco para nada a los hombres. Comentaremos algunos puntos sobre los poros abiertos y veremos algunas mascarillas caseras que se pueden hacer para ayudar a cerrarlos y mejorar el aspecto del cutis.

¿Por qué se producen?

Los poros dilatados están relacionados, sobre todo, con el cutis graso y muchas veces esos poros que se ven abiertos no son más que el resultado de los conductos de salida de las glándulas productoras de sebo. También juega un papel genético las mayoría de las veces. Además, una higiene que no sea la correcta puede empeorar la situación.

¿Qué se puede hacer?

Además de cuidar los pasos de la limpieza facial, se pueden aplicar distintas mascarillas que ayudarán a cerrar los poros abiertos y a mejorar su aspecto. Por ejemplo, puedes probar con una mascarilla de harina de trigo y limón: la primera aportará cinc, vitamina E y algunas del grupo B que hidratará y brindarán más elasticidad a la piel, mientras que el segundo ingrediente es conocido por ser excelente astringente y nivelador del pH de la piel.

poros

¿Qué necesitas? Medio vaso de agua tibia, tres cucharadas de harina de trigo y el zumo de medio limón. Es muy fácil de hacer: solo mezcla los ingredientes hasta obtener unas pasta que puedas aplicar sobre la piel de tu rostro, deja actuar unos 20 minutos – trata de dejar la cara relajada, sin gesticular-  y enjuaga luego muy bien con agua fresca. Aplica tu crema hidratante de siempre. Se aconseja usar dos veces a la semana, por las noches.

Otra mascarilla que puedes probar para los poros abiertos es una de aloe vera y naranja: solo necesitarás el zumo de una naranja y una cucharada de gel de la planta. Se trata de una de las combinaciones más recomendadas para mejorar el cutis con poros abiertos, ya que aporta vitamina C, exfolia y limpia, al tiempo que equilibra y tonifica la piel.

Preparación: extrae el zumo del cítrico y luego el gel del interior de un trozo de aloe vera, mezcla hasta conseguir una combinación homogénea. En lo posible, calienta un poco la preparación, ya que será mejor si está tibia antes de aplicar. Coloca sobre la piel con la ayuda de un algodón. Deja actuar unos 20 minutos y retira con agua fresca. Aplica tu crema hidratante.

Tercera opción: mascarilla de clara de huevo y bicarbonato de sodio. El bicarbonato actúa como astringente, mientras que la clara de huevo nutre y tonifica. También necesitarás algo de leche. Proporciones: una cucharada de bicarbonato de sodio, una clara de huevo y medio vaso de leche.

Paso a paso: calienta un poco la leche hasta que esté tibia, suma la cucharada pequeña de bicarbonato y la clara del huevo. Mezcla bien y aplica con ayuda de un algodón sobre la piel – quedará más bien líquida-. Masajea entonces la piel con el algodón y con movimientos circulares por unos minutos. Se aconseja realizar el procedimientos un par de veces a la semana.

Imágenes: efeblog.com

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