Cómo cuidar la piel excesivamente seca

El frío debería empezar poco a poco a desaparecer en nuestro país. Están esperándolo en el otro hemisferio, en América Latina.  Aprovechamos para recordar cómo cuidar la piel cuando el frío y viento caracterizan nuestro día a día y, sobre todo, cuando nuestra dermis se vuelve excesivamente seca. Esto puede llevar, incluso, a un trastorno que se denomina piel atópica.

El frío provoca, entre otras cosas, que la hidratación de la piel disminuya y, por ende, la deje más vulnerable a la sequedad. Nuestra piel experimenta irritación, molestia y picor. Otro factor que contribuye que en invierno la piel sufra más, es la calefacción de los ambientes y los cambios de temperatura que suponen salir de un entorno climatizado al frío del exterior.

 

 

Ante este cuadro, nuestro objetivo será recuperar y mantener una correcta hidratación de nuestra dermis. Hoy en día existen cantidad de lociones, cremas hidratantes y productos específicamente indicados para este tipo de pieles que podrán ser de gran utilidad para recobrar la hidratación cutánea. ¿Nuestro consejo? Comenzar a aplicar estos remedios antes de que aparezca el picor y seguir usándolos durante todos los meses de frío, e incluso, extender el tratamiento un tiempo más.

Estos productos suelen contener activos cosméticos como la glicerina y la urea, dos compuestos humectantes que son de gran ayuda para contrarrestar la sequedad, ya que incrementan su capacidad de retener agua. Los especialistas recomiendan, de hecho, utilizar urea en loción en casos de piel atópica. Este producto se caracteriza por ser fácil de aplicar sobre la piel y por absorberse bien, sin dejar sensación grasosa.

Otros activos aconsejados para tratar una piel excesivamente seca son el polidonacol -que alivia la picazón-, anestésico local e hidratante, y, por otro lado, el aceite de aguacate. Aunque no cuenta con estudios clínicos concluyentes que lo respalden, este aceite es utilizado como suplemento en el tratamiento de la dermatitis atópica, con resultados favorables.

Otros consejos para sobrellevar mejor las molestias y picor son darse baños con agua templada cada diez minutos, utilizar geles de ducha especializados en nuestra higiene diaria y secarnos con toallas de algodón dando pequeños “golpecitos”, sin frotar ni presionar la piel. Con respecto a la ropa, se recomienda que ésta sea de algodón o de fibras naturales como el lino o seda, que quede suelta al cuerpo y que no tenga etiquetas ni costuras gruesas.

Te encuentres dónde te encuentres, cuida de tu piel y disfruta de una estación tan bonita como el invierno.

 

Imágenes: Pinterest

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