Dime qué piel tienes y te diré qué colorete usar

En cuestiones de belleza no hay nada escrito, y al mismo tiempo, son múltiples las opiniones que podemos sacar en cuanto a productos, tendencias y estilos beauty. Creemos que es importante que en el momento de escoger la cosmética más adecuada, tengamos en cuenta las necesidades que tenemos. En este caso, nos referimos a un producto indispensable en nuestro neceser beauty: el colorete y a su aplicación adecuada en función del tipo de piel.

Llámalo blush, potenciador de mejillas, o colorete como siempre se ha hecho. Independientemente de su denominación, utilizar este producto en nuestra rutina beauty es algo esencial, como también lo es conocer las características de nuestra piel a la hora de elegirlo. 

colorete-tipo-piel

 

  • Para pieles secas: Lo primero que tenemos que saber es que si a nuestra dermis le falta hidratación, no es recomendable usar polvos compactos para enarbolar nuestras mejillas. ¿Lo mejor? Centrarnos en ese tipo de colorete que desde que se lanzó, no hemos podido vivir sin él: el de formato mousse. Tan sólo necesitamos un par de toques con los dedos índice en ambos lados de la cara y nuestra dermis absorberá el color hasta que quede ese bonito punto que marca las mejillas y nos aporta vitalidad en el rostro. No debemos abusar, pero sí tratar de evitar los polvos compactos.
  • Para pieles grasas: Si sufrimos de exceso de grasa en nuestra piel, es recomendable que utilicemos un tipo de colorete que no fomente ni estética ni interiormente esta imperfección. Lo importante es que pensemos en un colorete de los de toda la vida como los polvos compactos. Al contrario que con las pieles secas, las grasas con un mousse se ven más acentuadas, por lo que tendríamos que usar los polvos a base de brocha. Lo disimulará y nos sentiremos mucho mejor.

Imágenes: Pinterest 

Autor: Marta Marciel

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