Cuentan que ya desde el Antiguo Egipto era usual depilarse toda la zona del pubis utilizando una mezcla compuesta de cera de abejas y azúcar o, en otras ocasiones, filos cortantes similares a navajas. La diferencia es que en aquel entonces, los que se depilaban eran los hombres y no las mujeres.
Recortar y afeitar el vello púbico es una práctica muy extendida entre las mujeres (e incluso entre algunos hombres). Muchas mujeres en el mundo no tienen acceso al agua limpia, y recortan su vello púbico por motivos de higiene (se evita así que los fluidos del cuerpo de una mujer, el flujo menstrual por ejemplo, se acumule en el vello). A través de la depilación del pubis es más sencillo mantener la vulva limpia.





