A qué se debe el acné adulto en nuestra piel y cómo combatirlo

Nuestra piel requiere ser cuidada de forma constante, con cariño. Es una parte de nosotros mismos que nos acompañará toda la vida, no podemos descuidarla. Aunque parezca mentira, simples cambios en los hábitos alimenticios, comprar los productos adecuados para cada piel y aprovechar los beneficios de ingredientes naturales -aloe vera, miel, limón- podrían hacer que esos granitos tan molestos, puntos negros y espinillas desaparecieran.

Acné a la vista. Una de nuestras peores pesadillas. Nada peor que levantarse por la mañana y ver ese granito que se asoma por la cara. Os preguntaréis ¿a qué es debido el acné adulto? ¿Cómo solucionarlo? ¿Cómo evitarlo? Muchas personas creen que el acné solo aparece en la adolescencia, pero no es del todo cierto. El acné puede aparecer en cualquier etapa de la vida, también en la adulta. Mientras que todos o casi todos los jóvenes sufren de acné en algún momento de su crecimiento, la cifra de afectados por el acné adulto es mucho menor. Los datos apuntan a un 10% de adultos afectados por el acné, aunque pasados los 50 solo alrededor del 2% sufren de este problema cutáneo. Parece que nadie se acaba salvando del todo.

A los 30 años, el rostro suele experimentar una serie de cambios imprevisibles, uno de ellos puede ser el acné. No tiene nada que ver con haber tenido acné de joven, o no. Hay personas que nunca padecen de acné. Y cómo las envidiamos. Pero debemos decirte que incluso mujeres que siempre han lucido de una piel tersa y libre de granitos, pueden verse afectadas por el acné si no cuidan un poco su rostro.

Los brotes en la edad adulta suelen ser más visibles en la parte inferior del rostro –mandíbula y mentón–. También puede ocurrir que el acné aparezca durante la adolescencia y no desaparezca cuando la persona entra en la edad adulta, perdurando varios años más. No es una ciencia exacta, pero hay cierta predisposición genética. Debemos añadir que algunos de los principales causantes del acné adulto pueden ser llevar malos hábitos de vida, como no seguir una buena alimentación, beber alcohol o fumar. Dormir las horas necesarias para que el cuerpo descanse también es esencial. No cuidarnos empeora nuestra salud y belleza -tanto interior como exterior, en general. 

La etiología del acné tardío es aún controvertida. Nadie consigue descifrar su aparición al 100%, pero probablemente se trate de una suma de distintas anormalidades entre factores hormonales, cosméticos, medicamentosos, dietéticos, tabaco, estrés y polución.

 

 

Uno de los factores clave que parece estar detrás de muchos de estos casos de acné tardío es el estrés. La ansiedad o el estrés actúan sobre las hormonas androgénicas haciendo que produzcan más grasa. Así que calma, y a vivir un poco más relajados.

 

Imágenes: Vogue.com

Autor: Júlia Benach

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1 Comentario

  1. Yo me considero de las afortunadas porque rara vez me sale un granito.

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