La importancia del juego para el buen desarrollo del niño

El juego es básico para el desarrollo de un niño porque les ayuda a estar activos y a desarrollar sus capacidades. El niño juega a explorar la realidad, inventa estrategias, prueba distintas alternativas para cualquier dilema que se le plantee y desarrolla diferentes modos y estilos de pensamiento. Es un medio de expresión en el plano físico, cognitivo, psicológico, y social.

Capacidades que desarrolla el niño al jugar

  • Físicas: Cuando los pequeños saltan y corren desarrollan sus capacidades motoras, la coordinación psicomotriz, la fuerza y la destreza. Es saludable para sus músculos, huesos y pulmones. Una de las ventajas del ejercicio físico es que el gasto de energía les ayuda a descansar mucho mejor por la noche.
  • Afectivas: El niño empieza exteriorizar sus emociones, experimenta sorpresa, alegría o aprende a buscar la solución a posibles conflictos. El juego forma hábitos de cooperación al compartirlo con otros niños. El niño aprende a socializar con otras personas.
  • Mentales: Tiene que utilizar el pensamiento para solucionar problemas o inventar estrategias para lograr su objetivo.
  • Desarrollo de los sentidos: Jugando los niños prenden a diferenciar colores, texturas, tamaños, olores o sonidos.

 

 

El juego del niño según su edad

  • Entre los 2 y los 3 años (aproximadamente): En esta etapa el niño empieza a adquirir nuevos aprendizajes y descubrimientos, empieza a comunicarse de manera fluida, amplía su vocabulario y cuenta con un mejor dominio de su cuerpo. En esta etapa las acciones del juego son repetitivas sin finalidad determinada.
  • Hasta los 3 años: Juego y movimiento están muy relacionados, cobra importancia el desarrollo psicomotor: desplazarse, saltar y correr.
  • De los 3 hasta los 6: El juego sigue siendo movimiento. Es el momento en que juegan a las “casitas”, “papás y mamás” o a “los médicos”. Los pequeños empiezan a entender el mundo del adulto y el juego representa un reflejo de las acciones que el niño observa en su vida cotidiana y real.
  • A partir de los 6 años: Empezar, en el caso de la opción obligatoria, la etapa escolar significa otro escalón en el progreso de los juegos. Ahora juegan en el colegio y ponen en práctica en casa lo que han vivido y aprendido en la escuela. Lo hacen imitando la realidad, expresando sus emociones. Se trata de una etapa en la que aprenden a competir, a cooperar, a sentir el éxito y también el fracaso.

¡Importante! No olvides jugar con tu hijo para disfrutar y compartir con él o ella un momento divertido. Es importante dedicar un tiempo de recreo con los niños, ya que el juego es una parte fundamental en su aprendizaje. Jugar es una necesidad del ser humano y lo que aprendemos disfrutando formará siempre parte de nuestra vida y nuestros recuerdos.

Imágenes: Actitudfem, El Universal, Guía infantil.

Autor: Virginia Bruno

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