Hierro y ácido fólico, fundamentales durante tu embarazo

Durante el embarazo, necesitas más cantidad de algunos nutrientes como el hierro y el ácido fólico. Estos nutrientes te ayudarán a mantenerte sana, fuerte y, además, intervendrán en la formación celular del sistema nervioso, óseo y sanguíneo de tu bebé. Tomar suplementos vitamínicos prenatales asegura, en algunos casos, la ingesta extra que el organismo requiere en ese período. Consulta con tu médico si tienes dudas acerca de los más indicados para ti.

Hierro mineral, fundamental durante el embarazo 

El hierro mineral influye en la formación de los glóbulos rojos y aumenta el volumen de sangre durante la gestación. Es por ello que se requiere un volumen extra de este mineral. También es esencial para la buena oxigenación de las células de la madre, de la placenta y del bebé.

La dosis diaria recomendada de hierro durante el embarazo es de 27 miligramos y puede encontrarse en los suplementos vitamínicos prenatales.

 

 

Alimentos que contienen hierro

  • Carnes rojas sin grasa.
  • Frutos secos como nueces, avellanas o anacardos.
  • Verduras de hoja verde.
  • Sésamo.

Recuerda que el hierro se absorbe si los alimentos se toman juntos con alimentos ricos en vitamina C, como los cítricos o el tomate. Si tu consumo de hierro no es suficiente puedes desarrollar anemia.

El ácido fólico y su utilidad en el embarazo

El ácido fólico puede contribuir al perfecto desarrollo físico y cerebral del bebé. Además, puede reducir las posibilidades de que sufra espina bífida. Favorece el desarrollo neurológico e influye en el bebé positivamente para evolucionar en forma óptima. Puede ser recetado por el ginecólogo en fármacos o ingerirse a través de ciertos alimentos.
La dosis recomendada es de unos 400 mg de ácido fólico a diario durante el mes anterior el embarazo y 600 mg diarios a lo largo de la gestación.

Alimentos que contienen ácido fólico

  • Verduras como espinacas, berros, acelga, brócoli o repollo.
  • Cereales integrales, panes y harinas que en algunos países están fortificados con ese nutriente.
  • Frutas. Fresas, arándanos, kiwis, mango o melón.
  • Frutos secos, sobre todo las nueces.

Es recomendable seguir una dieta equilibrada. En algunos casos, se necesita del consumo de suplementos antes y al inicio del embarazo.

Lo ideal es que controles  tu dieta con tu médico para que estén cubiertas todas tus necesidades nutricionales y te mantengas perfectamente sana tú y tu futuro bebé.

Imágenes: Guía Infantil, La Agenda de Mamá.

Autor: Virginia Bruno

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