Cambios en el cuerpo de una embarazada

El embarazo es una etapa única en la vida de cualquier mujer: felicidad, emoción y ansiedad pueden ser algunos de los sentimientos más frecuentes. Pero los cambios van más allá de lo anímico y afectan, sobre todo, el cuerpo de la mujer. Te invitamos a conocer cuáles son los principales cambios en el cuerpo de una embarazada, trimestre a trimestre.

Primer trimestre

El primer trimestre es, sin duda, uno de los más emocionantes pero, a la vez, puede despertar miedo y/o ansiedad. El cuerpo pasa por muchos cambios y de manera rápida. La primera señal de atención será que no vendrá el período, aunque sí es posible que se tenga un leve sangrado. La mujer suele sentirse más cansada de lo habitual y experimentar las famosas náuseas, producto del cambio hormonal en el organismo.

Otro de los primeros síntomas de embarazo es el aumento en las ganas de orinar. A mediados – final del primer trimestre se notará seguramente más ganas de ir al baño a vaciar la vejiga, lo que se debe al crecimiento del útero que hace más presión sobre ésta última. En ciertos casos, puede haber pequeñas perdidas de orina al toser o al estornudar.

 

 

La acidez de estómago también puede hacerse presente durante este período. Los músculos encargados de digerir los alimentos suelen estar más relajados durante esta etapa, lo que hace que los alimentos estén por más tiempo en el estómago. Esto puede llevar a una mayor sensación de acidez.

Con respecto al sistema digestivo, también es frecuente la aparición de estreñimiento. La a misma ralentización de la digestión lleva a este tipo de molestias, las que se pueden ver incrementadas si se ha recetado suplemento de hierro a modo preventivo.

La piel, por su parte, suele verse más bonita y distendida, producto del cambio hormonal y del incremento de la circulación de la sangre. Los pechos se hincharán y notarán más sensibles también desde el inicio de esta etapa, ya que comenzarán a prepararse para amamantar. También es posible que se noten unos pequeños bultos alrededor de los pezones.

Otro factor a tener en cuenta es que, durante éste y los subsiguientes trimestres, habrá un cambio de ánimo y de humor. La mujer se ve sobrecargada de hormonas, lo que puede llevar a cambios de humor, irritación e, incluso, a ser olvidadiza. El estrés y la ansiedad pueden potenciar estos síntomas.

Segundo trimestre

La barriga seguirá creciendo ya que el bebé también lo hace, y cada vez con más rapidez. La mayoría de las mujeres que pasan un mal primer trimestre, van mejorando en el segundo. Las náuseas pueden ser menores y se va sintiendo un poco más de energía. La ganancia de peso, por otro lado, suele ser mayor en este segundo trimestre en comparación con el anterior.

Las mamas seguirán ganando sensibilidad y tamaño. También puede suceder que la piel del pezón se oscurezca y la areola crezca. Es de esperar también que de los pechos salga un líquido amarillento, se trata del calostro, el primer alimento del bebé. Puede ser que aparezcan estrías, tanto en las mamas como en el vientre.

 

 

En esta etapa pueden aparecer los primeros calambres en las piernas, especialmente, durante la noche. En general, la mujer puede comenzar a sentir molestia o dolor en las piernas, así como hinchazón en la zona de los tobillos, manos y cara, aunque estos síntomas suelen ser más intensos durante el último trimestre. Esto sucede como resultado de la retención de líquidos y porque la circulación sanguínea se torna más lenta.

De forma general, durante este trimestre se puede empezar a sentir dolores en la espalda, pelvis y cadera, todo resultado del mayor peso y de la apertura que se va produciendo de los ligamentos que mantienen los huesos, que se preparan para el momento del alumbramiento.

Finalmente, ya en este período pueden aparecer las primeras contracciones, o también llamadas de Braxton Hicks. Son contracciones de los músculos uterinos que van entrenando para el parto. Se notan como un endurecimiento de la barriga y tensión. Se trata de contracciones irregulares y desaparecen al rato, pero si notas que continúan o son demasiado seguidas entonces habrá que acudir al médico.

Tercer trimestre

Se trata del trimestre de mayor incomodidad y ansiedad. Con el crecimiento del bebé, la madre puede sentirse más pesada, y otra vez, cansada. Dormir se vuelve quizá en algo difícil por la barriga, lo que se intensifica con las muchas veces que se sienten ganas de ir a orinar por noche, debido al peso del bebé sobre la vejiga.

Las piernas, además de hinchadas, pueden manifestar varices y no es raro también la aparición de hemorroides.Como se dijo, no sólo las piernas pueden estar hinchadas por la retención de líquido, sino también el rostro, las manos y tobillos. Si la hinchazón es extrema y se ve acompañada de dolor de cabeza, visión borrosa, mareos y dolor en el vientre, ve de inmediato al médico, ya que puede tratarse de “preclampsia”, una patología de riesgo para la salud del bebé y de la madre.

Por el crecimiento del útero, la madre puede llegar a sentirse sin aliento. Los pulmones tienen menos espacio, lo que puede tornar más costosa la respiración. En general, durante esta última etapa se verán aumentados los síntomas anteriores, con dolor de espalda, cintura y pelvis, debido al constante crecimiento del bebé.

 

Imágenes: benefitsofblueberry.com, lawdonut.co.uk

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