Uno de cada dos españoles tiene exceso de peso por malos hábitos alimentarios

El  fast food se ha incorporado a nuestras vidas de forma rápida debido a la escasez de tiempo que tenemos para comer y al tentador precio al que se vende, por no hablar del suculento sabor que éste nos transmite.

La rápida asimilación de la comida de este tipo ha provocado cambios en nuestros hábitos alimentarios, que se están dejando notar, ya que uno de cada dos españoles tiene exceso de peso y las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en España. Además, las cadenas de comida rápida no dejan de aparecer. Según la Federación Española de Hoteles y Restaurantes (FEHR), en nuestro país ya hay cerca de 3.000 locales de fast food.

No abusar
El consumo de comida rápida, en principio, no supone ningún riesgo para la salud, siempre que no se convierta en una dieta habitual y sustituya a alimentos esenciales para nuestro organismo. Sin embargo, muchas personas han incorporado el fast food como base de su dieta sin conocer los peligros nutricionales que ello conlleva.

De este modo, el fast food aporta a una persona más de la mitad de la energía diaria necesaria. Además, las grasas saturadas en exceso que contienen estos alimentos tienden a aumentar los niveles de colesterol en la sangre. Cabe tener en cuenta también que, en general, estos productos contienen más sal que los que se preparan en casa, algo que favorece poco a las personas que sufren hipertensión.

Así pues, una persona adulta debería tomar unas 2.000 calorías al día y no más de 65 gramos de grasa y 20 gramos de grasa saturada. Sin embargo, al optar por el fast food esa persona ingerirá un 60% de sus calorías necesarias por día, el 82% de los gramos recomendados de grasa para el día y el 68% de los gramos recomendados de grasa saturada para el día, en una sola comida.

El problema en Estados Unidos
Si en España los efectos del fast food han empezado a evidenciarse hace relativamente poco, en Estados Unidos ya hace lustros que el problema fue detectado. De hecho, en febrero de 2005 la revista “The Lancet” publicó un estudio sobre la relación entre la comida basura y la obesidad y la diabetes. Sus autores, miembros del Hospital Infantil de Boston y de la Universidad de Minnesota, afirman que el consumo de comida rápida está asociado con el aumento de peso y la resistencia a la insulina, algo que indica que el fast food incrementa el riesgo de obesidad (a finales del S.XX el 30% de los americanos eran obesos clínicos) y de diabetes de tipo 2.

Raciones típicas de fast food y su valor calórico

COMIDA RÁPIDA MEDIDA CALORÍAS
Patatas fritas Medianas (115 g) 353
Porción de pizza 180 g 352
Hamburguesa doble queso 190 g 480
Alitas de pollo fritas 125 g 280
Bocadillo de Frankfurt 210 g 520
Tarrina de helado mediano 115 g 235
Refresco mediano 350 ml 145
Croquetas 150 g 183
Pastel de manzana 115 g

320

Autor: Marta Querol

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