Trucos de cocina

Sabemos que no tienes tiempo para acudir a clases de cocina, ni para leer libros de recetas, ni para ver los programas de cocina de la tele… tu tiempo libre escasea y casi no tienes tiempo ni de cocinar, pues desde Nosotras te vamos a dar unos cuantos trucos para que empieces a mejorar en la cocina y llegues a ser una gran chef.

1. Azúcar de vainilla: introduce dos vainas de vainilla en el bote donde guardas el azúcar. Cada cierto tiempo agítalo para que el sabor sea más intenso.

2. Cortar la lechuga: córtala con las manos para que no se oscurezcan los bordes al hacerlo con un cuchillo.

3. Cítricos con más zumo: los cítricos producen más zumo si se mantienen a temperatura ambiente. Si mantienes la fruta en la nevera, calienta la pieza durante 5 segundos en el microondas a la máxima potencia.

4. Quitar el sabor a quemado: si se te ha pegado y quemado el arroz u otra legumbre, sácalo del fuego, y pon una cebolla mediana pelada y partida en dos enterrada en el centro y fondo. Remuévelo todo sin rascar el fondo y déjalo unos minutos tapado. No sabe para nada a quemado.

5. Recipiente de congelación: para congelar comida, coger los envases de leche, cortarlos por arriba con una tijera y lavar bien. Una vez limpio, se puede utilizar para congelar comida. Con este sistema se almacena muy bien debido a su forma y permite escribir la fecha y el producto contenido. Facilita la descongelación porque puedes romper el recipiente (es de un sólo uso) y sacar el producto para calentar directamente.

6.  Tortilla esponjosa: si quieres que tu tortilla francesa esté más esponjosa, añade un chorrito de leche a los huevos batidos.

7. Olores en la nevera: coloca un vaso de leche tibia dentro y conseguirás deshacerte de los malos olores. También puedes limpiarla con bicarbonato o colocar un limón abierto por la mitad con clavo.

8. Natillas sabrosas: añade un par de ramas de canela mientras hierves la leche. Le darán un sabor más afrodisíaco a tus natillas caseras.

9. Paella reluciente: después de limpiar tu paella coge una servilleta con un poco de aceite o limón y pásala por toda la superficie. Conseguirás un mayor brillo y ninguna oxidación.
 

Autor: Tania Martinez

Comparte esta noticia en

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *