Trece entre mil da voz a las victimas de ETA

La película documental del director Iñaki Arteta recoge los testimonios de 13 familias víctimas del terrorismo de ETA.

Trece entre mil explica la tragedia y el abandono social que han sufrido trece familias golpeadas por el terrorismo. Este documental, que ganó el Segundo Premio en la sección Tiempo de Historia de la pasada edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci), se centra sobre todo en los crímenes de los años más negros del terrorismo, y da voz tanto a los familiares de algunos de los muertos o heridos en estos actos, como a personas que sobrevivieron a un atentado.

El director Iñaki Arteta ya trató con anterioridad este mismo tema en su documental Voces sin libertad . En Trece entre mil aparecen imágenes de archivo que los medios de comunicación difundieron sobre estos atentados, entre los que se incluyen algunos de los que más se recuerdan en la memoria colectiva como la bomba puesta en el Hipercor de Barcelona o la de la Caserna de Vic, y otros que quizá han sido ya olvidados por la sociedad. Estas imágenes se combinan con videos y fotografías personales aportadas por los familiares de los fallecidos. Todo ello junto con las explicaciones, de los familiares o de las propias victimas que sobrevivieron a los ataques, sobre cómo ocurrió el atentado, qué sintieron ante el drama y que sienten en la actualidad sobre su propia vivencia y sobre el terrorismo.

La visión directa del sufrimiento de los familiares y los supervivientes de estos ataques provoca algo más que una simple reflexión sobre el problema del terrorismo en el País Vasco. Más allá de las ideologías que cada persona tenga, el espectador no puede evitar implicarse en el dolor de los entrevistados, olvidándose por completo de todas las circunstancias que rodean a los atentados. Con cada nuevo caso que se narra en la pantalla, se demuestra una y otra vez algo tan obvio como difícil de conseguir: ningún pensamiento, ninguna ideología, sea la que sea, vale la vida de una persona.

Quizá, sin darnos cuenta, el terrorismo puede volverse algo cotidiano porque casi cada día aparece algún atentado en los telenoticias. Esta “cotidianeidad” puede provocar la trivialización de esta violencia, y esto, sin duda, sería un error. Por muy duro que parezca, quizá sea necesario enfrentarse directamente al dolor a través de documentales como este, para evitar olvidar el drama del terrorismo, del de ETA en este caso, pero también de todos los demás tipos de terror que han sucedido y siguen sucediéndose en nuestro planeta.

Autor: Veronica Lamas

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