Sexo, educación y gran polémica en la “Guía para chicas”

Hablar de sexo sigue siendo un tema polémico y más cuando se propone tratarlo en el ámbito escolar. La “Guía para chicas” es una propuesta que lanzó El Instituto de la Mujer de Castilla la Mancha para que sirviese como “herramienta docente” en las escuelas de Primaria y Secundaria de esta región. Sin embargo, dos páginas que se centran en el sexo y las adolescentes han suscitado una gran polémica. Nosotras te da las claves del conflicto para que seas tú la que saques tus propias conclusiones.

Después de publicar 14.000 ejemplares de la “Guía para chicas”, en la que se habla, entre otras cosas, de las opciones sexuales de la mujer, El Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha ha decidido "suspender de manera provisional la utilización de esta guía que se estaba distribuyendo como material de apoyo a los docentes”.

La “Guía para chicas” ha suscitado un gran cúmulo de opiniones encontradas. Mientras diversas asociaciones de padres y el arzobispo de Toledo, entre muchos otros, muestran su indignación por considerar que esta guía “incita al lesbianismo y a la masturbación”, el consejero de Educación, José Valverde, sale en defensa la misma, igual que la directora del Instituto de la Mujer, Isabel Moya, que ha declarado que la finalidad de los folletos es únicamente “modificar el pensamiento y las conductas discriminatorias hasta alcanzar un nuevo modelo de mujer”.

La polémica está servida gracias, en gran parte, a la división de opiniones que han abierto debates en varios medios de comunicación. Es lógico, por tanto, la decisión del Gobierno regional de suspender “provisionalmente” la guía, mientras es revisada por psicólogos y pedagogos que estudien los contenidos de la misma.

En un comunicado de prensa la secretaria general de Políticas de Igualdad, Soledad Murillo, afirma que el debate social viene precedido de una “manipulación del contenido” por lo que el objetivo final de esta gran polémica no es “la adecuación o valoración de la guía, sino su retirada inmediata, primando la censura sobre una información bien intencionada”.

Pero si hay algo cierto es que la “Guía para chicas” cuenta con cuatro tomos en los que se tratan ámbitos como la educación, la salud y también, la educación afectiva y sexual.

«El inicio de la autoestima es aprender a tener una relación positiva con tu cuerpo. Para ello te puede ayudar el relacionarte con tu cuerpo: mirarte desnuda, acariciarte con ternura, masturbarte algunas partes concretas de tu cuerpo, por ejemplo, el glande del clítoris, entregarte a sentir tu cuerpo…. El autoerotismo es una forma de encontrarte contigo misma, de amarte, de sentir placer. Si te enrollas así, con tu cuerpo, contigo, conseguirás sentirte mejor globalmente, estar más perceptiva, satisfecha, segura… te puede ayudar a no tener complejos… Si tienes la posibilidad de que alguien de tu confianza te dé masajes, relájate y abandónate… seguramente te sentirás estar en otra galaxia».

Estas frases, extraídas literalmente de uno de los volúmenes de la “Guía para Chicas”, son de las más controvertidas. Sin embargo en las 163 páginas de la guía se habla también de cómo afrontar agresiones, del reparto equitativo de tareas domésticas y también, por qué no, de cómo descubrir el cuerpo y su expresión sexual.

La guía se ha repartido exclusivamente entre los profesores de los centros como “herramienta docente” y de ninguna manera se ha distribuido directamente entre las alumnas.  La masturbación y el lesbianismo son dos opciones completamente libres que cada ser humano puede elegir o rechazar. Pero la información nunca está demás y menos cuando hablamos de una guía que descubre el mundo de la sexualidad a una mujer más informada, más libre, menos culpabilizada, menos dominada y menos sojuzgada.

 Hablar de sexo en el caso de la mujer siempre ha ido revestido de una doble moral a la hora de enjuiciar determinadas conductas sexuales. Sin embargo el sexo dejó ya de ser un tema tabú o al menos eso parecía. Puede que la redacción del texto de esta guía o, incluso, el contenido, no sean los más adecuados, o quizás sí. Pero esta decisión no debe basarse en juicios morales derivados de tendencias ideológicas, sino en estudios de profesionales que decidan sobre el valor educativo de esta guía cargada de polémica.

Autor: Laura Munoz

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