¿Qué dice de ti la comida que preparas?

Aunque
no se sepan cocinar demasiados platos la manera de prepararlos es lo
que los hace diferentes a todos los demás.

Por
muy simples que sean las recetas
la actitud al cocinar y la
imaginación muestra a los demás los sentimientos que provocan en la
persona que cocina. La cocina es un arte, es la creación de sabores
y la habilidad para combinarlos. Todas las personas, sin saberlo,
somos artistas cada vez que preparamos un plato, sea cual sea.

Ofrecer
a alguien la comida que hemos preparado es una forma de cuidar a la
otra persona pues el apetito responde a una necesidad básica, por
ese motivo cocinar es algo más que calentar aceite y preparar
cualquier cosa. Incluso en un plato de patatas se puede reflejar
el toque personal de quien lo prepara.

El
gusto es uno de nuestros sentidos y a medida que pasa el tiempo
evocamos los sabores que asociamos con momentos pasados, recuerdos de
platos que se preparaban para la familia o amigos y que solo se
aprecian con el tiempo, cuando ya nos hemos alejado de esa parte de
nuestra vida.

Generalmente,
los sentimientos que provocan el recuerdo de los sabores y olores de
algunos platos van unidos a la nostalgia de un pasado en el que nos
sentíamos seguras, inconscientemente esa seguridad se daba por estar
rodeadas de personas que calmaban nuestro apetito, cubriendo así una
de nuestras necesidades.

No
nos planteamos si esa persona era una gran cocinera o no
, ni si
todos sus platos eran especiales, solo rememoramos lo que nos gustó
y lo asociamos con momentos agradables, en ocasiones ni siquiera se
recuerda la cantidad de veces que se repitió la receta.

Toda
persona tiene, o tendrá, un plato de su especialidad al que quizá
no le dé mucha importancia pero es muy probable que en el futuro
quienes probaron su comida asocien el sabor con un grato recuerdo.

Autor: Elena Estepa Estrella

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