¿Qué cambiarías de tu cuerpo?

¿Qué cambiarías de tu cuerpo? Hacer esta pregunta a una persona adulta puede llegar a ser peligroso porque, seguramente, tiene mucho que decir. Lo más probable, de hecho, es que el hombre o la mujer no tenga que pensar demasiado: tendrá muy claro lo que odia con todas sus fuerzas de su cuerpo y por lo tanto quiere cambiar. Las piernas, la nariz, la frente, el trasero… Ninguna de estas respuestas nos sorprendería si vienen de la boca de una persona adulta que lleva toda la vida inmersa en una sociedad que dicta un único canon de belleza que provoca que ella misma se valore menos y se sienta peor con su cuerpo.

En cambio, si preguntáramos a los más pequeños qué cambiarían de su cuerpo seguramente no encontrarían una respuesta. De hecho, les sorprendería enormemente la pregunta y difícilmente la entenderían. ¿Cambiar algo de su cuerpo? ¿Para qué? Los más pequeños lo único que desearían es tener las piernas más largas para llegar a tocar el cielo, tener alas para poder volar… Todos y cada uno de los cambios que harían en su cuerpo serían para poder cumplir una de sus imaginaciones pero no porque no estuvieran satisfechos con su cuerpo como nos suele pasar a nosotros, los adultos.

En este marco, la organización Jubilee Project organizó una campaña llamada #IAmComfortableBecause (Estoy cómodo porque) y preguntó a 50 personas, entre los que había adultos como niños, qué cambiarían de su cuerpo. Os dejamos el vídeo para que vosotras mismas veáis las respuestas.

Después de ver el vídeo, las redactoras de Nosotras.com nos preguntamos ¿a partir de qué momento los prejuicios empiezan a invadirnos? ¿Cuándo cambia todo? La verdad es que no tenemos respuesta. Sin embargo, lo que sí que tenemos claro es que gran parte de la culpa de que la gente no se sienta bien consigo misma es debido a los estereotipos tan perfectos que utilizan todos los medios de comunicación donde tan sólo aparecen cuerpos perfectos sin imperfección alguna que terminan generando modelos de belleza que distan de la realidad.

¡No os infravaloréis, quereros tal y como sois y jamás dejéis de ser niños! 

Imágenes: Pinterest

Autor: Anna Güell

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