Dietas

¿Nos damos un masaje vital?

Los tratamientos del Balneario Sicilia son un lujo para los sentidos Los tratamientos del Balneario Sicilia son un lujo para los sentidos
Acabadas las vacaciones, con la rutina diaria de regreso y el estrés de saber que, todavía, quedan, demasiados meses para Navidad, nuestro carácter se agria, nuestros músculos se entumecen y nuestro cuerpo nos pide un respiro. Dárselo es lo mejor que podemos hacer para subsistir hasta la llegada de un nuevo parón y si debemos invertir en algo... ¿qué mejor que hacerlo en un masaje reparador?

En ocasiones es complicado dar con el adecuado, encontrar las que consigan liberarnos de tensiones y brindarnos el descanso o la paz interior que, de vez en cuando, tanto necesitamos. Sin embargo, y para nuestra fortuna, en Nosotras hemos dado con la tecla y podemos aconsejaros, tras haberlo probado personalmente, un de ensueño cuyo nombre es: "Masaje de relajación vital".

El lugar en el que te hacen esta maravilla es el Balneario Sicilia del que tanto os hemos hablado, situado en la estación termal de Jaraba, envuelto en un paisaje de extrema , y que complementa su circuito termal o su piscina enclavada en una cueva natural con salida a cielo abierto, con tratamientos de todo tipo: relajantes, estéticos y medicinales.

El masaje vital pertenece al primer grupo, dura una hora, y es capaz de teletransportarte a otro planeta, el de las sensaciones y la relajación que provoca un ambiente adecuado, con poca luz, relajante y unas manos prodigiosas envolviendo tu con un aceite realizado a base de plantas de la zona. Este lujo para los sentidos contine altas dosis de energía positiva y sensaciones difícilmente explicables con palabras. Tampoco es fácil de transmitir, cómo se te queda el cuerpo tras el masaje o la increíble sensación provocada por la envoltura final, que provoca que un agradable escalofrío recorra todos los poros de tu como colofón a una experiencia inolvidable.

Acabada la obra maestra, un té para tomarlo lentamente, degustarlo al milímetro y poner punto y final a un masaje de lo más aconsejable que, no obstante, no es la única maravilla que ofrece el Balneario Sicilia.