Nerea Riesco:”Siglo XVII, norte de España. Un inquisidor, una bruja y algunos hechizos”

Nerea Riesco, escritora y periodista (cronista de El País) nos presta el conocimiento y las leyendas populares de la España del siglo XVII en su última novela Ars Magica.

En ella narra la historia del inquisidor Alonso de Salazar y Frías por el norte de España. Él investigó los  supuestos casos de brujería mientras recibía sin saberlo la protección mágica de la jovencita Mayo de Labastide. La novela arranca con el auto de fe del 7 de noviembre de 1610 que se celebró en Logroño y con una sospechosa muerte… la de una devota cristiana que había declarado en el auto de fe.

¿Qué documentación has recuperado para escribir esta novela histórica? ¿Quedan documentos de 1610 en algún archivo español?

El libro está basado en los memoriales de Salazar. Su personaje, el de inquisidor, que es real, curiosamente no creía en la existencia de las brujas y se empeñó en demostrar que no existían. Para ello, recurría a técnicas racionales y recorrió la zona norte del País Vasco y Navarra desmontando la teoría de las brujas. Recurrió a los boticarios para que analizaran los ungüentos que permitían volar a las brujas o utilizaba a un médico para inspeccionar a las mujeres que decían tener contactos carnales con el diablo. Y todos los procedimientos los dejó documentados.

En el Archivo Histórico Nacional de Madrid hay ocho tomos de sus memoriales y dejó anotado todo sobre el viaje que hizo por el norte de España. Era muy concienzudo y muy meticuloso. Era un revolucionario del momento que luchaba contra las injusticias. De hecho denunció que había tratos de favor en el nombramiento de algunos cargos eclesiásticos…

¿En qué zonas de España hubo más persecución por parte de la Inquisición?
En la zona  del Cantábrico había muchas meigas, muchas brujas… pero en España hubo muy pocos procesos de brujería.

¿Por qué?
Lo que más se perseguía era herejes, judíos, moriscos… Era por una cuestión económica. La Inquisición del resto de Europa, que si persiguió mucho a las brujas, dependía del Papa. Pero la Inquisición española no. Y una manera de recibir caudales económicos era quedándose con el dinero de los condenados.
Cuando la Inquisición te condenaba se quedaban tus tierras, tu casa, tu ganado, todo. Incluso si no te condenaban y sólo te tenían un año encerrado en las cárceles la manutención también la pagaba el reo. Era mucho más interesante condenar a un judío, a un morisco que tenían mucho más caudal que una pobre hechicera.

En cambio en el auto de fe de Logroño se gastó mucho dinero…
Sí pero eso no lo pagaba la Inquisición, porque ellos sólo juzgaban. Pero el que castigaba era el brazo secular. Ellos no se manchaban las manos de sangre porque eran religiosos.

En la primera página del libro escribes unas letras de Paracelso en las que expresa la diferencia entre magia y brujería ¿Cuál es esta diferencia?
La magia era algo bueno. El problema era cuando el diablo se involucraba en ello entonces se pervertía la magia y se convertía en algo negativo.

En la novela mezclas la magia buena, lo racional y la brujería y dejas las tres esferas en un mismo plano sin decantar la balanza hacia ninguna…
Sí. Yo creo que quien se acerque a Ars Magica tiene dos opciones, o confiar en lo que hace el inquisidor y creer que todo es mentira que no hay poder mágico o seguir los pasos de la hechicera Mayo que vive rodeada de magia, tiene piedras para hacerse invisible vive con un asno que es un hombre hechizado…

¿De dónde has recuperado los conjuros, rituales, leyendas… que quedan muy bien ligadas y recogidas dentro de la novela?
Lo he sacado de libros de la época, de libros de recetas de mujeres del siglo XVII, de libros locales que han recogido las técnicas de curanderos… La novela es como un grimorio, cada comienzo de capítulo arranca con recetas mágicas: cómo hacer un talismán, un filtro de amor, cómo eliminar verrugas, qué hacer para que no te caiga un rayo, para quitar el bello del cuerpo… También hay mucho de tradición oral, como el colgar un cardo en las puertas de las casas para que las brujas no puedan atacar a los niños de noche. Es una novela pero está muy basada en la realidad histórica.

Escribes en el libro que la población creía que las brujas  podían tomar cuerpo de gato y empezó una caza sin tregua contra los felinos…
Y al  no haber gatos se multiplican las ratas y comienza a proliferar la peste. Era un momento duro para el país porque había mucha peste, muchas hambrunas, las cosechas se perdían. Y mientras el pueblo está tan malparado la corte vivía a manos llenas. Y mientras se culpaba a las brujas se corría una cortina de humo sobre la situación real.

¿Cómo ahora?
Sí cómo ahora. El Duque podría haber formado parte de la Operación Malaya perfectamente.  A pesar de todo es una novela actual.  Hay  muchos paralelismos con la situación actual en Ars Magica.

¿Cómo han acogido tu libro en Logroño?
Genial. Estuve mirando el sitio donde se celebró el auto de fe y abajo están las cárceles del Santo Oficio que habían estado cerradas hasta hace poco y ahora había una exposición. A nadie le gusta recordar las cosas malas y allí intentan olvidarlo un poco.

Nerea Riesco define su novela de muchas maneras porque no cree que se pueda encajonar bajo un solo título. Para ella es una novela romántica, histórica, negra, de aventuras, un grimorio… yo añado: policíaca.

Ars Magica, el último libro de la bilbaína

Autor: Regina Cruz

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