Melilla, la puerta de África

Melilla es un enclave en el Norte de África desde hace más de 500 años. En la actualidad, está poblada por 70.000 habitantes de diferentes culturas que, lejos de abandonar la propia, se enriquecen diariamente del contacto con las otras. Cristianos, musulmanes, hebreos, romanís e hindúes dan color a una ciudad estratégicamente situada entre dos continentes.

La variedad religiosa nos lleva a contemplar una gran cantidad de edificios de culto mientras paseamos por las vivas calles de la ciudad. Por ejemplo podemos encontrar la Iglesia del Sagrado Corazón, de estilo neorromántico; la Sinagoga de Or Zaruah (Luz Santa), la más espectacular de las diez que hay en Melilla; el Oratorio hindú que se puede visitar previa cita con los miembros de la comunidad; y la Mezquita Central del Polígono, situada de forma contraria a la Sinagoga y a la vez obra del mismo arquitecto, Enrique Nieto.

Pero Melilla no es algo más que religiones. Es una herencia de antiguas civilizaciones que se aprovecharon de su estratégica situación en el Mediterráneo. Fenicios, romanos, vándalos, bizantinos y árabes dejaron su huella. Además, la ciudad, presidida por el monte Gurugú, posee más de 900 edificios modernistas  y “art decó” que la convierten en una de las tres ciudades modernistas europeas, junto con Barcelona y Bruselas.

La cocina melillense incorpora la tradición española del tapeo y dicen que nadie escapa a su ruta que recorre  el centro, los aledaños del Paseo Marítimo y el barrio Real. La gastronomía se nutre de los alimentos que proceden del Mediterráneo: pescados, mariscos y moluscos. El toque musulmán lo aportan el uso exquisito de especias y  la tradición árabe a la hora de cocinar. Nadie se va sin probar el cus-cus o el té de hierbabuena.

Melilla también ofrece a sus visitantes kilómetros de playa de arena fina y deportes de aventura. Su clima mediterráneo semiárido asegura durante todo el año una temperatura media de 18 ºC.

Esta ciudad es la puerta de África por lo que permite partir hacia los desiertos africanos. Si esa es tu intención recuerda llevar el pasaporte encima y tramitar los documentos necesarios para cruzar a tierras marroquíes antes de viajar a Melilla.

Autor: Regina Cruz

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