Si pensabas que tu matrimonio iba a ser como una comedia romántica, que tu marido y tú siempre ibais a estar de buen humor, dándoos besitos y los pajaritos iban a anidar al lado de tu ventana para despertarte cada mañana, estabas muy equivocada (además de ser una cursi).
Por mucho que te cuenten ningún matrimonio (ni relación de pareja en general) es perfecto. Aunque dos personas se amen con locura, es normal que con la convivencia y los problemas de la vida surjan roces y tensiones, se pasen temporadas de crisis afectiva y en ocasiones incluso haya engaños, infidelidades o pérdida de confianza en el otro. Son situaciones normales a las que muchas (por no decir todas) parejas se tienen que enfrentar. Ni el matrimonio ni la vida son perfectos y menos mal.
Si quieres seguir leyendo acerca de por qué la mayoría de los matrimonios no son perfectos, no te pierdas la siguiente galería.




