Martes 13, conjuros y amuletos para huir de la mala suerte

Hoy el calendario juega una mala pasada a los supersticiosos. Te explicamos el origen de estas creencias y cómo hacer frente a los malos presagios.

Para los ingleses es el viernes 13 y para los italianos el viernes 17, pero en España, Grecia y América Latina el peor día del calendario es el martes 13.

El origen de la superstición se asocia al número de comensales de la Última cena, poco antes de que Jesús fuera crucificado. Siguiendo con las creencias religiosas, se dice que la leyenda de la Torre de Babel, que llevó a la confusión de todas las lenguas se produjo un martes 13. El capítulo 13 del Apocalipsis habla del Anticristo, y en el Tarot ese número representa la muerte.

Además, en la mitología griega, Marte es el Dios de la Guerra, una deidad temida y respetada por estar relacionada con la sangre y la violencia.

A pesar de las raices históricas y teológicas, ninguna de las supersticiones asociadas al martes 13 tiene una base científica.

¿Qué no hay que hacer un martes 13?

El refrán dice: “Martes 13, ni te cases ni te embarques”, pero existen otras prohibiciones para este día del año. Los latinoamericanos recomiendan no cortarse las uñas en martes 13, pues puede que luego salgan padrastros. Del mismo modo, si el peluquero te da cita para este día, es mejor que la pospongas o la anules.

Así, nuestra cultura nos cita en forma de refán las actividades que debemos evitar en martes 13:

  • “El martes, ni te cases ni te embarques”
  • “El martes, ni gallina eches ni hija cases”
  • “El martes, ni hijo cases ni cochino cases”
  • “El martes, ni tela urdas, ni hija cases, ni la lleves a confesar porque no dirá la verdad”
  • “El martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu ropa tajes”.

Para algunos, la presunta “mala suerte” de este día se convierte en una fobia conocida como trezidavomartiofobia o triscaidecafobia.

Algunos conjuros para protegerte de la mala suerte:

Para que la suerte no te abandone, debes verter una cucharada de azucar en un tarro de cristal. A continuación añade un poco de romero y una rama de canela. Cuando tengas la mezcla elaborada, calienta el tarro y utiliza los vapores para purificar el ambiente de la casa. Puedes hacerlo tantos días como creas necesario, hasta que tu suerte haya cambiado.

Si la mala suerte ya ha entrado en tu rutina, lo que debes hacer es encender una vela blanca una noche de luna menguante y repetir la operación cada martes durante dos meses.

Para recuperar la suerte en una sola noche, debes dormir con las persianas subidas, dejando que la luz de la luna entre por tu ventana. Al lado de esta, pon una taza con agua limpia. A la mañana siguiente, échate el agua por encima en la ducha, la suerte te acompañará todo el día.

Amuletos:

Para que se cumplan los deseos sólo tienes que dibujar una rana y meterla junto con tu deseo en un sobre blanco. Llévalo siempre contigo hasta que se cumpla tu deseo. Cuando ya se haya cumplido tienes que renovar el sombre y bautizar a tu ranita.

Llevar una moneda de oro o plata en el zapato te ayudará a conseguir lo que deseas, tanto en temas laborales como en el amor.

Utiliza los colores como amuleto. Los que más suerte son el azul, el rojo y el rosa.

Para encontrar un amor:

El ritual lo debemos hacer durante la fase de la Luna Nueva.

En la primera noche de Luna Nueva hay que encender dos velas rojas sobre una mesa dispuesta con un mantel, que tenga en su centro un jarrón con flores; y sobre un costado se colocarán tres copas junto con una botella de vino tinto sin abrir y dos manzanas rojas.

A continuación, se deberá tomar un baño caliente con los pétalos de nueve rosas, procurando que el agua con los mismos recorra toda la piel; perfumar el cuerpo con colonia de rosas y vestirse con tonos rojos, rosados o en su defecto, colores claros.

Es importante que mientras se avanza en la ceremonia se tenga en mente todo el tiempo la intención, que debe centrar la atención de quien lo ponga en práctica, mientras dura la misma.

Acercarse a la mesa, descorchar el vino, servir dos copas a un cuarto de su capacidad, mientras se evoca mentalmente y se solicita a los espíritus de luz por el encuentro de esa alma con quien merezca la pena compartir el amor y por que sea posible la verdadera unión de la sangre y el aliento en un proyecto conjunto de vida a futuro.

Se toman con cada una de las manos una copa, se las hace chocar (como un brindis), y se vuelca el contenido de ambas en la tercera que se encontraba vacía en la mesa y a la espera; seguidamente se debe beber de dicha copa todo el vino de una sola vez, sin apoyarla sobre la mesa antes de haberla vaciado.

Este preceptivo debe de hacerse los tres primeros días de Luna Nueva y durante tres lunaciones consecutivas, completando así un total de nueve días de sortilegio.

Para mantener viva la pasión:

Hay que tomar tres velas rojas, de esas que duran tres días, escribir con un palillo en forma de espiral y recorriendo la circunferencia de las mismas, el nombre y apellido completo de los dos integrantes de la pareja y seguidamente todos los deseos en positivo que se quieran obtener a partir de dicha unión, culminando el texto con un “Así sea”.

Untar las velas ya escritas en aceite de rosas y dejarlas reposando en una canastita de mimbre o junco que tenga en su interior pétalos de rosas, por el transcurso de tres días; en los que se le deberá encender cerca de las mismas tres sahumerios (incienso) por día, a fines de mantenerlas con una vibración energética bien alta.

A un costado del cesto poner un vaso con agua. Encender la primera vela, luego del periodo de descanso, en una noche de Luna Llena o Cuarto Creciente; una vez finalizada ésta, encender la segunda y seguidamente la tercera.

Arrojar los restos de vela, sahumerios y pétalos, teniendo la precaución de hacerlo en donde después y por ninguna causa, podamos volver a tocarlos.

Para ganar el corazón de la persona amada:

Precisaremos un bulbo de cebolla, una maceta nueva y tierra fértil. Lo primero que se debe de hacer es mantener esa cebolla durante tres días sobre un papel escrito que manifieste el deseo y el nombre de quienes pueden convertirlo en realidad.

Y durante esos tres días dispondremos en forma de triángulo, conservando la cebolla con el papel debajo en el centro, de tres velitas de miel (que previamente cargaremos con nuestra energía teniéndolas un buen rato entre nuestras manos) y seguidamente prenderemos una por día.

Recién transcurrido este tiempo y completado los requisitos del trabajo; escribiremos el nombre de la persona que deseamos atraer hacia nosotros en la base del bulbo de la cebolla y luego procederemos a plantarla en la maceta que habíamos adquirido, completándola con la tierra fértil y enterrando junto con ella el papel escrito en el que al principio teníamos apoyada la cebolla.

Esta maceta debe de estar orientada desde el sitio más cercano a nuestra habitación mirando hacia la dirección cardinal en que se encuentre esa persona amada, ya sea al norte, este, etc.

Cuidaremos de esa potencial planta al igual que si se tratara de nuestro amor, dedicándole algo de tiempo para contemplarla y regándola para que crezca saludable; teniendo en mente cada vez que nos acerquemos a ella nuestra sincera intención: Que sus raíces se extiendan y sus hojas crezcan de la misma manera que lo hará el amor de tal persona hacia mí.

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Autor: Redaccion Ociomedia

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