La sensualidad en Cibeles: Amaya Arzuaga, Andrés Sardá y Kina Fernández

El miércoles 16 vimos en la pasarela madrileña una gran variedad de estilos para vestir a la mujer. Cabe destacar entre ellos las voluptuosas prendas de Amaya Arzuaga, la atrevida y transparente lencería de Andrés Sardá y la tendencia hippie de Kina Fernández.

“Self Service” es el nombre de la colección otoño-invierno 2005/06 de Amaya Arzuaga. Se parte del concepto de mezclar diferentes opciones de patrones y volúmenes que, a pesar de su disparidad, son perfectamente intercambiables entre sí y crean un conjunto armónico. Las líneas principales de la colección son los grandes volúmenes de las faldas, los adornos con piedras y lentejuelas, las mangas amplias, la acumulación de fruncidos, las capas y abrigos, el talle marcado en la cintura, el contraste del brillo y el mate, y de tejidos como la lana gruesa y la seda. El largo dominante es por debajo de la rodilla, y el colorido de esta colección se concentra en el morado, el naranja, el crudo, el rojo y el negro.

Para ocasiones más íntimas, Andrés Sardá ha creado "When Midnight Strikes…” Un halo de lujo decadente envuelve a las mujeres en un ambiente especial… La colección del catalán se basa en la combinación de texturas, colores y estructuras. La seda, en forma de raso elástico, o en bambula estampada, se combina con encajes, piedras, cintas de jacquard. Los colores –burdeos, poudre, malvas, nácar, petróleo– son empolvados. Bordados multicolores o estampados iluminados con cristal Swarovski se completan con tul.

El efecto es una doble dimensión sobre la piel… El diseñador ha contado también prendas tejidas en cachemir, sin costuras, mangas, cuerpos, boxers, tops… Y como no, con efectos de lentejuelas y detalles de piezas de cristal tallado Swarovski y nidos de abeja, tejidos en combinación de tonos, sobre un tul plumetis. Las formas juegan a enseñar y ocultar; las superposiciones están muy presentes. Se trata de una colección muy rica en formas y muy vistosa: Camisetas liguero, tops que pueden convertirse en pijamas, piezas de noche tanto en privado como para enseñar y, como novedad, el bóxer tanga.

El toque más hippie lo marcó Kina Fernández combinando los cuadros con los lisos y los estampados más curiosos. Pantalones de pitillo, faldas de vuelo, vestidos de cintura por encima de la rodilla y otros hasta el suelo. Elegancia para la noche y diversión para el día. Azules, rojos, morados y camel para ir a la moda, con lo cual no pueden faltar esas cintas en la cabeza que tanto se llevaron hace unos años.

Autor: Regina Cruz

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