‘Kinsey’: la sexualidad estadounidense al descubierto

La última película del director Bill Condon, oscarizado por “Dioses y monstruos” presenta a Liam Neeson en el papel de Alfred Kinsey, un científico que revoluciona la sociedad americana de la década de los cuarenta con sus estudios sobre la sexualidad de los estadounidenses.

"Kinsey" relata la biografía de este científico norteamericano. Hijo de un metodista severo que ejercía como profesor e ingeniero, su padre le inculcó que la sexualidad descontrolada conducía a una caída de la moralidad humana que había que evitar a toda costa. Pero esta estricta represión sexual condujo a Kinsey a la rebeldía, negándose a estudiar la carrera de ingeniería y doctorándose en  Taxonomía en la Universidad de Harvard en 1919.

La pasión que siente este científico estadounidense por la naturaleza le lleva a ejercer de profesor ayudante de Zoología en Indiana. Y, como detrás de todo gran hombre hay una gran mujer, en esta universidad conoce a Clara McMillen, una estudiante liberal que se convertirá en su esposa. Laura Linney da vida a Clara y la complicidad con Nelson salta a la vista. No es extraño si recordamos que ya han trabajado como pareja cinematográfica en tres ocasiones, como en la comedia “Love Actually”, y que la actriz ha sido nominada al oscar en la categoría de actriz secundaria.

Un día decide dar clases de sexualidad sin tabúes a sus alumnos. Su interés científico por esta materia le lleva a elaborar unas encuestas en las que pregunta a las personas sobre su historial sexual. Para ello crea un equipo de hombres entre los que se encuentran Wardell Pomeroy (Chris O’Donell) y Clyde Martin (Peter Sarsgaard). Sarsgaard muestra su buen hacer profesional al dar vida a un personaje bisexual que tendrá mucho que ver en el desarrollo de los acontecimientos. Bodas e intercambios de pareja marcarán la vida de los miembros de este grupo. Historias que nos vienen explicadas alrededor del hilo argumental centrado en la entrevista de la vida sexual de Kinsey, recurso que ofrece magníficas sorpresas narrativas.

El escaso presupuesto de diez mil dólares fue un reto a la hora de recrear la América de inicios del siglo XX hasta mediados de los años 50. El resultado es sorprendente y Condon no deja el más mínimo detalle al azar. Desde los objetos, hasta el escenario y, por supuesto, el vestuario, el espectador se hace una fiel idea de una época, que en muchas ocasiones le será desconocida.

Kinsey pasa del anonimato a la fama mundial con su libro La Conducta Sexual del Hombre, publicado a principios de 1948. Gracias a su popularidad consigue una beca de la Fundación Rockefeller para financiar su investigación y así consolida un equipo dedicado exclusivamente a hacer encuestas alrededor de los EEUU. Pero igual que toca la gloria Kinsey se hunde en el fracaso absoluto y el rechazo social con la publicación de su segundo libro, en 1953, sobre La Conducta Sexual de la Mujer. Es entonces cuando toman protagonismo las dudas y la impotencia y vemos la cara más dramática de Neeson que ya le valió un Oscar en “La lista de Schindler”.

“Kinsey”es una película que refleja a la perfección la compleja personalidad y los avances científicos de un hombre que revolucionó a la sociedad americana más puritana haciendo del sexo un tema de debate.

Autor: Isabel Rey

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