Kanye West, el referente del nuevo hip hop, en Barcelona

Con el concierto Last Registration, el 12 de marzo en Barcelona, Kanye West puso fin a su gira por Europa.

Pasaban 15 minutos de las 21:30 cuando Kanye West apareció en escena. Vestido con una chaqueta de chándal azul celeste, tejanos y unas gafas de pasta blanca que le cubrían la mayor parte de la cara, el nuevo gurú del hip hop desató los silbidos y aplausos de las más de dos mil personas que llenaban la sala Razzmatazz 1.

En la primera media hora de concierto quemó sus éxitos más acelerados de su último álbum Last Registration, poniendo a bailar hasta al más vago de los asistentes con “Touch the sky”, “Heard em say”, “Diamonds from Sierra Leone” y “Gold Digger”.

El escenario estaba repleto de gente: los dos vocales de apoyo, el cuarteto de cuerda y el pinchadiscos. Todos ellos fueron piezas clave para el desarrollo del concierto y, a parte de acompañar, también rellenaron los vacíos de letra e infundieron fuerza a cuentagotas a alguno de los temas.

La conexión total llegó con retazos de temas como “Bittersweet simphony” o “Sweet dreams”. Kanye West se atrevió con rimas de otros artistas como The Verve, Eurythmics e incluso el “Take on me” de A-ha, que dejó al auditorio totalmente sorprendido.

Con este puzzle variopinto no es de extrañar que el cantante despunte entre los suyos por ser un rapero atípico, cuyas letras no están llenas de testosterona ni incitan a la típica rebelión juvenil.

En el concierto también tuvieron cabida las rimas más frenéticas que no permitieron ni un respiro a un público distinto al típico de los clubes de hip hop de Chicago.

Apenas se podían ver cadenas, pantalones anchos y gorras de béisbol. Y es que, si bien el hip hop nació y se popularizó entre las comunidades negras de Estados Unidos, se ha expandido tanto que ya resulta difícil definir cómo es el auténtico hip hopero. 

Kanye West es portador de un estilo más comercial y democrático que está de moda y cada vez gana más adeptos, sobretodo entre los blancos.

Coronado en 2004 como rey del hip hop internacional con The College Dropout y ganador de varios Grammys, Kanye West se despidió, tras dos horas de mecha, repitiendo su tremendo “Touch the sky” y devolviendo al público los pies a la tierra.

Autor: Anna Bonet

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