Invitadas de negro para bodas, ¿sí o no?

De acuerdo, prácticamente todas coincidimos en el hecho de que acudir vestida de blanco a una boda  no es de demasiada educación…Vamos, es una falta de respeto hacia la novia. Incluso se podría considerar un atrevimiento que podría meternos en más de un lío. Pero, ¿qué sucede con el color completamente contrario? Es decir, ¿qué pasa si decidimos ir vestidas de negro? ¿Está bien, o está mal? Para empezar, aunque en un primer momento por protocolo no es lo más acertado, cada vez es algo más usual, sobre todo en bodas de invierno que se celebran por la noche.

Algunas de sus ventajas son las siguientes: normalmente, todas nos vemos muy favorecidas vestidas de negro, es lógico porque estiliza, es de lo más elegante y nunca nos va fallar. Es mucho más fácil que nos veamos guapas y sexys vestidas de negro que con otro color, puesto que estamos más acostumbradas en nuestro día a día de otoño y de invierno.

Por otro lado, otro de sus beneficios es que es el tono ideal para la noche. También es mucho más fácil de combinar que otros colores: podemos pensar en complementos en color vino, en dorado, en ocre, en nude o en plata. Todo vale,  ya que como hemos dicho siempre “el negro va con todo”. Por ello, ¿quién nos impide disfrutar de un look como este para una jornada tan especial como es una boda?

Lo mejor es utilizarlo para bodas de tarde o de noche, ya que para una boda de mañana no seria lo más acertado. Además, podríamos usarlo con lentejuelas o algún tipo de pedrería que desde luego deslumbrará con las últimas luces del día. Otra ventaja es que podremos reutilizarlo para otro tipo de ocasiones, no necesariamente en un evento nupcial.

Atrevernos reside en nuestra capacidad de crear un look único.

Imagen: Facilísimo

 

Autor: Marta Marciel

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