¿Hace falta rezar mucho para compartir almohada?

Al principio es la atracción, y esto es incuestionable. Conocerás un chico y serán la atracción y la química, las que decidan. Sin darte cuenta y sin elegir más que este momento ya estarás ahí, seduciendo con la mirada, rizando tu pelo entre los dedos y acariciando el borde de la copa .

Si los encuentros continúan, la química alternará sus espacios con otras puertas que irá abriendo; así desfilarán aspectos relacionados con la personalidad, los valores, la consistencia el interés y las perspectivas en general.

Si hasta ahora no habéis tenido diferencias sustanciales es probable que la relación siga avanzando y que comience a haber otros aspectos que se vayan integrando a la atracción física y al deseo.

Poco a poco surgirán conversaciones más personales y íntimas. Esto significa que estáis construyendo la confianza entre vosotros.

La química del principio

¿Por qué callar?

En una pareja se calla lo diferente; se calla lo que tiene que ver con la independencia dentro de ella. Favorecer la independencia de los integrantes de la pareja es, casi, una garantía de confianza y de respeto. La pareja que acepta los espacios individuales puede superar mejor los conflictos porque crece y madura; por lo tanto la relación de fortalece.

El respeto por los espacios propios se hace muy dificl cuando traéis mandatos familiares muy arraigados. Los mandatos son los conceptos familiares acerca de diferentes temas que son transmitidos y que señalan caminos a seguir; caminos que sólo podrán ser modificados por las personas que aprendan a elegir su vida y no sólo regirse por lo que les han inculcado desde siempre.

Así tendrás que superar expectativas de eternidad de la pareja, que os entenderéis con la mirada y que una vez casada se acabarán los problemas y los miedos, porque lo haréis todo juntos.

Él se ocupará de solucionar los problemas de dentro y fuera de la casa, y a tí te tendrá como una reina… La atracción es la base de un encuentro no es la base única de una pareja.

Quedarse con un momento es algo fácil y magnético y hay pocas oportunidades para ello. Elegir una pareja implica llegar a la situación habiendo adquirido tu propia libertad, siendo responsable por ti misma.

Implica conocimiento de tus posibilidades y tus limitaciones lo que te permitirá no invadir ni dejar que se invadan tus espacios. También implica tener una actitud auténtica, muéstrate tal como eres sin máscara.

Cuando tienes un conocimeinto propio importante puedes también escuchar al otro y reconocerlo por lo que es sin disfrazar o distorsionar sus palabras para que suenen a lo que te gustaría escuchar….camino indudable hacia prontos dolores.

Puede que sea muy guapo, sensual, o que baile muy bien y diga cosas bellísimas. Si bien no, caerás en la exageración, será bueno que tomes en cuenta la sabiduría de otros; -de los que dicen que hacen falta mil años de oración para compartir la almohada con alguien .

Autor: Mariana Fiksler

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