Gertrud: El amor de una mujer y el trabajo de un hombre son enemigos natos

Gertrud es la historia de una mujer que decide abandonar a su marido para irse con su amante, un joven compositor. Es una película de los años 60 que refleja los conflictos del amor más actual.

Con motivo del 50ª aniversario del reconocimiento del cineasta Carl Theodor Dreyer, la productora Notro Films recupera dos de las películas más significativas del director escandinavo, La Palabra y Gertrud.
Gertrud fue la última película del director y la que resume todo su cine. En ella Dreyer intenta transmitir conceptos como el espíritu, hasta entonces difíciles de visualizar. 

La historia gira alrededor de la vida de Gertrud, una mujer que lucha por conseguir el amor pleno. Casada con un político, la protagonista deja atrás su carrera de cantante para dedicarse de lleno a un matrimonio condenado al fracaso.

Durante la película, que recuerda en muchas ocasiones escenas de una obra de teatro, van apareciendo los hombres que han ocupado y ocupan el corazón de Gertrud. Un antiguo amor, el amante actual y su marido serán la causa por la que la vida de Gertrud se verá afectada.

La pasión por la búsqueda del amor de ésta mujer le llevará al convencimiento de que ninguno de los tres podrá jamás amarla del mismo modo en que ella lo hace, anteponiendo el amor a cualquier otra necesidad. “El amor de una mujer y el trabajo de un hombre son enemigos natos”, esta frase refleja el enfrentamiento que vive Gertrud con sus hombres, y la que la conducirá a tomar una drástica decisión. Finalmente, Gertrud decidirá vivir sola antes que vivir sin el amor que ella espera.

La película está basada en la obra de teatro del dramaturgo sueco Söderberg, escrita el año 1906. La película se caracteriza por la frialdad que hay tanto entre personajes como en la relación que se establece entre ellos y él espectador. En este ambiente distante resalta la calidez que intenta transmitir Gertrud, interpretada por la actriz Nina Pens Rode, que recuerda a la protagonista de Casa de muñecas.

Dreyer, que proviene del cine mudo, no duda en utilizar los silencios como una forma más de expresión, juega con las miradas al vacío de los protagonistas y con el uso de la cámara fuera de campo.

A partir del 15 de Julio Gertrud volverá a las pantallas para aquellos y aquellas que les guste disfrutar de una película que con el paso del tiempo se ha convertido en una de las mejores de la Historia del Cine.

Autor: Xenia Castella

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