Fotógrafas pioneras

Hasta el 28 de febrero se podrá ver en el Palau Robert de Barcelona una exposición que muestra la obra de algunas de las primeras fotógrafas catalanas con el objetivo de dar a conocer un trabajo pionero y de vanguardia que ha permanecido olvidado por la historia.

La historiadora Mary Nash y la fotógrafa Colita, comisarías de la exposición titulada “Fotógrafas pioneras en Cataluña. Genealogía de un siglo de fotografía” e impulsada por el Instituto Catalán de la Mujer y la Dirección General de Difusión Corporativa, han trabajado durante 8 años para rescatar la obra inédita de 12 fotógrafas cuya obra va desde mediados del siglo XIX hasta principios del siglo XX.

Las 12 fotógrafas protagonistas de esta exposición son Anaïs Napoleón, Dolores Gil de Pardo, Carme Gotarde Camps, Maria Serradell Sureda, Madroñita Andreu, Montserrat Vidal i Barraquer, Carme García de Ferrando, Rosa Szücs de Truñó, Roser Oromí Dalmau, Roser Martínez Rochina, Montserrat Sagarra y Joana Biarnés. El hecho de que todas ellas sean mujeres, no quiere decir que su obra pertenezca a un estilo “femenino”, ya que este no existiría como tal, al igual que no existiría un estilo “masculino”. Observando sus fotografías, que van desde el paisaje al retrato o tarjeta de visita, pasando incluso por fotomontajes artísticos, se puede ver que cada una tiene una manera diferente de realizar sus fotografías y se puede comprobar que sus trabajos son un reflejo de la época y el momento en el que vivieron.

La exposición se divide en tres etapas. La etapa inicial la forman las primeras fotógrafas profesionales, de entre las que se puede destacar a Anaïs Napoleón que, junto a su hermano, fue la primera mujer en tener un estudio fotográfico en nuestro país a mediados del siglo XIX. La segunda etapa se enmarca en el franquismo, un tiempo difícil para estas mujeres que tuvieron que dedicarse a la fotografía de forma amateur. Usaban estrategias para superar los prejuicios de la sociedad y la familia con el objetivo de introducirse en un mundo reservado para los hombres. Pero muchas de las fotógrafas de esta etapa se formaron en la Agrupación Fotográfica de Cataluña, y algunas de ellas ganaron prestigiosos premios como Carme García de Ferrando que ganó el Luis Navarro en 1963 y el Nikon en 1973.

En los últimos años del franquismo resurge una generación de mujeres que se dedica a la fotografía de forma profesional y se consolida la figura de la reportera gráfica y la fotógrafa con estudio propio. Algunas de las profesionales de estas últimas etapas viven aún y han podido explicar sus experiencias a Mary Nash y Colita y les han mostrado la obra que aún conservaban. En otros casos, han sido los familiares los que han ayudado en esta difícil tarea de recuperación. También la Agrupación Fotográfica de Cataluña ha contribuido en esta exposición cediendo varias cámaras antiguas que son una muestra de las máquinas con las que trabajaron estas mujeres.

Uno de los objetivos de la exposición, además de reformular la historia de la cultura y en concreto de la fotografía, que ha olvidado mayoritariamente las contribuciones de las mujeres, es servir de punto de partida para que surjan nuevas profesionales cuyo trabajo se desconoce o se ha olvidado. También, por supuesto, romper con los tópicos que a veces desvinculan a las mujeres de las tecnologías, pues a través de esta muestra se puede comprobar como, por ejemplo en el caso concreto de la fotografía, cuando este arte se inició en todo el mundo, en nuestro país también había mujeres que ejercían este oficio y no añadiéndose simplemente al trabajo de los hombres, sino como auténticas pioneras de la fotografía.

Autor: Veronica Lamas

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