Cuando hablamos de Cádiz hablamos de una ciudad con un encanto único que nos ofrece la mejor calidad de vida posible gracias a sus gentes, la simpatía con la que tratan a todos y una comida envidiable gracias a esa mezcla única que ofrece un lugar en un punto estratégico que sirve de frontera natural entre Europa y África y que mezcla lo mejor de la vida atlántica y mediterránea gracias al Estrecho de Gibraltar.
Uno de los reclamos más llamativos de esta mágica provincia son sus playas. La diversidad de playas nos da una gran variedad de oferta de playas y calas para cada persona. Por ejemplo, para quienes les gusten las playas abarrotadas de turistas pueden visitar Conil.
Si lo que buscas es una mayor tranquilidad para practicar deportes acuáticos nada mejor como las playas de Tarifa, donde el viento constante la hace un lugar único donde poder practicar deportes como el surf gracias a sus grandes olas. Pero si lo que verdaderamente se quiere disfrutar de lugares únicos donde reine la paz y la tranquilidad alejada del bullicio turístico, nada mejor como ir a las playas de Bolonia, una de las playas vírgenes más hermosas de la provincia de Cádiz.
Esta hermosa playa se encuentra situada a pocos kilómetros de Tarifa y está considerada como una de las joyas de la costa gaditana. Sus increíbles vistas hacia el estrecho de Gibraltar hacen de Bolonia un lugar obligado para aquellas personas atraídas por todo lo referente a paraísos naturales.
Sin embargo, las playas de Bolonia ofrecen un gran inconveniente y es que al ser una playa virgen carece de lugares abarrotados de turistas así como de hoteles, por lo que quien quiera dormir por la zona lo tiene un poco difícil. Además, por este mismo motivo, hay que tener en cuenta que al lugar se debe llegar en coche aunque no es muy difícil llegar ya que el lugar está bien señalizado.