Erika Ortiz Rocasolano: por fin se revelan los (controvertidos) resultados de la autopsia

El primer análisis del especialista ha determinado que murió por una ingesta masiva de pastillas. De hecho, la policía ha hallado envases de plástico de medicamentos en la basura del domicilio de Érika Ortiz.Según informaba hace apenas unas horas El País, la autopsia practicada al cadáver de Érika Ortiz Rocasolano, de 31 años, la hermana menor de la Princesa de Asturias, ha revelado que la muerte le sobrevino tras ingerir pastillas, posiblemente tranquilizantes, según fuentes de la investigación.

El avance de la necropsia fue remitida a la titular del juzgado de Instrucción número 12, que se encarga del caso. El informe definitivo no será redactado por el forense hasta dentro de un mes, cuando reciba todas las pruebas complementarias.

El estudio post mortem fue realizado la noche del pasado miércoles en el Instituto Anatómico Forense de Madrid, en la Ciudad Universitaria.

La productora Globomedia, donde trabajaba Erika Ortiz, manifestó ayer una “gran tristeza” por la muerte de Érika, de quien destacó “una gran dedicación y profesionalidad en los proyectos emprendidos, ganándose con ello el respeto y el cariño de sus compañeros”. Como se ha sabido desde un primer momento, el miércoles, día en que fue hallada muerta, Erika Ortiz tenía que reincorporarse al trabajo.

Pero antes de llegar a Globomedia, donde decía encontrarse muy a gusto, Érika vivió tiempos más convulsos.

Cuando en noviembre de 2003 se anunció el compromiso oficial de los príncipes de Asturias, ella vivía en un humilde piso del madrileño barrio de Usera e intentaba abrirse paso en el mundo del arte junto a su entonces pareja Antonio Vigo, padre de su única hija, Carla.

Arrastrada por una rápida fama como cuñada de don Felipe, fue nombrada directora de Comunicación de la revista Arte, propiedad de la editorial italiana FMR (Franco Maria Ricci), grupo en el que también ejerció como relaciones públicas.

Fue en esa época cuando concedió un par de entrevistas y ofreció una imagen más glamurosa.

Pero este trabajo de relaciones públicas nunca le encajó, porque precisamente a Érika lo que más le costaba era relacionarse en sociedad, vencer su timidez. También hizo alguna incursión en el diseño teatral, donde llegó a hacer una escenografía de La bella durmiente.

y la bella Durmiente estaba triste

Aunque la Casa del Rey por norma nunca informa de las actividades privadas de los miembros de la familia real se sabe que tanto los padres de la Princesa como sus hermanas y abuelos son habituales en la residencia de los Príncipes.

Según se ha sabido, el día de Navidad fue el último en que toda la familia se reunió para almorzar. En la mesa se sentaron en esa ocasión también los abuelos maternos de la Princesa y Telma, llegada desde Asia donde trabaja como cooperante.

A todos se les vio días después en una función del Circo Mundial con la pequeña Carla, a todos menos a Érika que esos días estaba especialmente triste, una tristeza de la que nunca logró recuperarse.

Autor: Redaccion Ociomedia

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1 Comentario

  1. y ustedes creen que ella se suicido??
    ami me parese q ai algo oculto tal como sucedio con lady di

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