El primer análisis del especialista ha determinado que murió por una ingesta masiva de pastillas. De hecho, la policía ha hallado envases de plástico de medicamentos en la basura del domicilio de Érika Ortiz.
Según informaba hace apenas unas horas El País, la autopsia practicada al cadáver de
Érika Ortiz Rocasolano, de 31 años, la hermana menor de la Princesa de Asturias, ha revelado que la muerte le sobrevino tras ingerir pastillas, posiblemente tranquilizantes, según fuentes de la investigación.
El avance de la necropsia fue remitida a la titular del juzgado de Instrucción número 12, que se encarga del caso. El informe definitivo no será redactado por el forense hasta dentro de un mes, cuando reciba todas las pruebas complementarias.
El estudio post mortem fue realizado la noche del pasado miércoles en el Instituto Anatómico Forense de Madrid, en la Ciudad Universitaria.