Entrevista a Karlien de Villiers: “Mi madre murió cuando tenía 11 años, mi padre se volvió a casar y nos prohibió hablar sobre ella”

Nosotras hemos entrevistado a Karlien de Villiers, autora de ‘Mi madre era una mujer hermosa’, una historia muy dura sobre su madre en el contexto del apartheid. Hablamos con ella en el Salón del Cómic celebrado en Barcelona.

Karlien de Villiers nació en 1975 en Ciudad del Cabo. Cursó estudios de diseño gráfico en la universidad de Stellenbosch, donde conocería a Anton Kannemeyer y Conrad Botes, responsables de la revista de cómics Bittercomix. En esta revista publicaría varios de sus primeros trabajos, en su mayoría ya autobiográficos, dando rienda suelta a su inquietud por la ilustración y sobre todo el cómic. Su historia breve Amper Twaalf ("Los difíciles doce", en referencia a la edad) narra el que fue sin duda el peor episodio de su niñez, cuando un padre les da a sus dos hijas una trágica noticia. Esta punzante viñeta es la semilla de Mi madre era una mujer hermosa, su primer trabajo largo como historietista que ahora publica Glénat.

Mi madre era una mujer hermosa es la historia de la infancia de Karlien de Villiers, en una época marcada por la decadencia del régimen político sudafricano que culminaría con el fin del apartheid. Con este escenario, como bien reseña este blog llamado tirafrutas, como telón de fondo, de Villiers nos relata sus años en la escuela y la curiosidad de una niña que no entiende lo que sucede a su alrededor. Un adoctrinamiento católico extremista y represivo intenta hacer mella en la evolución de la personalidad de una niña por entonces moldeable, pero que se salva por aferrarse a sus constantes preguntas.

Ausente de una figura paterna que sirva como modelo a seguir, pues su padre se presenta como una persona irascible y autoritaria con sus hijas, todas sus cuestiones y todos sus referentes pasan por la explicación y la aprobación de su hermosa madre, un espejo de resolutas convicciones en el que mirarse. Y mientras los disturbios callejeros aumentan la tensión política vivida en los 80 en el país africano, la pequeña Karla asiste igualmente atónita al desmoronamiento de su familia por los mismos cimientos. El fin de la unidad familiar de los Villiers, consumado con la tragedia, se convierte en este libro en una dura metáfora del fin del apartheid. Punto de inflexión en su vida y en la de toda la población de Sudáfrica, aquel momento supone el renacer de unas nuevas ideas y la gestación de un rencor grabado a fuego en su interior.

Cubierta del libro de Karlien de Villiers

¿Cómo te ha influido el apartheid en diferentes aspectos de tu vida, familia, amigos, etc?

En Sudáfrica, quieras o no, todo el mundo está influido, y muy fuertemente, por el apartheid. Es imposible no tener una relación con alguien que no esté muy tocado por este tema. A parte de lo que nos ha afectado políticamente, todo el mundo en mi país está muy influenciado por este sistema tan duro.
Piensa que estábamos en la escuela muy rígida, en un estado militar que gobernaba con mano dura. Todo se vio afectado: el estilo de vida, la educación, los prejuicios. Había una separación muy dura entre blancos y negros. La religión impuesta era el cristianismo y no había vuelta de hoja.

¿Y en tu obra?

Es innegable que mi obra se ha visto influenciada por el apartheid, pero es que toda mi vida y la de mis compatriotas también. Es imposible ser sudafricana y no haberse visto influenciada por este fenómeno. No es que mi obra se base en el apartheid, pero es innegable que lo que escribes sale de tus influencias y de lo que has vivido.

No planeé que mi obra diera la impresión de dolor o miedo pero cuando has vivido el apartheid y cuentas tu vida, por desgracia, lo es. En el caso de Mi madre era una mujer hermosa, plasmo una mezcla de muchos sentimientos. No es un documento, es un libro autobiográfico sobre mi familia, pero también se ve la realidad política del momento. No está planeado como doloroso pero lo resulta.

He podido ver muchas ironías, como el cristianismo que nos imponían y la idea de amar al prójimo y, en cambio, nos separaban de los negros. No predicaban con el ejemplo. Por ejemplo, en clase de religión  nos decían que lucharamos contra los terroristas, y se referían a los negros. Teníamos en el servicio a personas negras que nos hacían la comida y a las que nos hacían despreciar, pero sí comíamos la comida hecha por sus manos. Era todo muy hipócrita.

¿Por qué empezaste a escribir cómic y qué te llevó a ello?

Cuando mi madre murió, yo tenía 11 años, mi padre se casó con otra mujer y nos prohibió hablar sobre mi madre. Es imposible hablar de ella en los 70 y los 80 y no hablar del apartheid. El libro es un documento para recordarla, pero no pretende ser una historia documental.

¿Qué proyectos futuros tienes, en cómic y en otros campos?

Ahora mismo estoy montando unas exposiciones de pintura y escultura. También hago ilustraciones para diversas revistas. En el futuro inmediato, seguiré escribiendo cómic. Tengo en mente dos ideas para dos cómics diferentes y un proyecto: ilustrar una biografía que hace una amiga.

¿Qué te ha parecido el Salón del Cómic de Barcelona? ¿Y la ciudad?

Todo lo que he visto de Barcelona me ha encantado, aunque todavía no he tenido mucho tiempo, pero me voy a poner a ver cosas ya. El Salón del Cómic es sensacional. En mi país no hay nada igual y es maravilloso. Es como venir a ver a la familia. Me gustaría que durara más y poder quedarme más tiempo.

El interés de este libro recae principalmente en dos aspectos. Por un lado como comenta el blog, el descubrimiento de una autora sudafricana cuyos trabajos (anteriores y posteriores) están marcados por los hechos de Mi madre era una mujer hermosa y la formación de un carácter emocional turbulento y angustiado. Es la suya una nueva forma de entender el cómic que puede conectar o no con el lector europeo.

Por otro lado, la percepción que tiene una niña de un régimen autoritario y prácticamente dictatorial, tanto con las tribus indígenas que pueblan varias zonas de Sudáfrica como con los mismos blancos. Un punto de vista diferente y alejado de las tesis políticas que muestran la verdadera realidad y las consecuencias en el comportamiento de puertas afuera de una familia resquebrajada por dentro.

Autor: Jesus del Pozo

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