Entrevista a Julia Navarro: ‘La sangre de los inocentes nació en las páginas de los periódicos’

La sangre de los inocentes, el título de su nueva novela, hace alusión a los asesinatos cometidos a lo largo de la historia por causa del fanatismo religioso. En el caso de La Hermandad de la Sábana Santa y La Biblia de barro, la inspiración argumental partió de la propia actualidad.

¿Cómo surgió en este caso la idea original?

La sangre de los inocentes nació en las páginas de los periódicos. Sin duda, la actualidad está ahora mismo marcada por el integrismo islámico y el enfrentamiento entre Oriente y Occidente. Aunque también es justo añadir que el fanatismo religioso no es ninguna novedad, existe desde que existe el hombre. El hecho de que el ser humano, casi por naturaleza,  sienta la necesidad de imponer su propio Dios al resto, y que mate en nombre de sus creencias religiosas, es un hecho que me provoca auténtico horror, que me sobrecoge.  Pero a la vez no me he podido resistir a que sea el tema central de mi nueva novela

¿En que género encuadraría su novela?
Es ante todo una novela de aventuras, de misterio, y un viaje a través del pasado hasta nuestros días.

La novela transcurre por el Languedoc de la baja Edad Media hasta las actuales Bruselas, Roma, Granada, Estambul y Jerusalén,  pasando por el Berlín nazi, ¿cómo consigue atmósferas tan verosímiles en cada uno de estos escenarios?
Mi condición de periodista sin duda me sirve de gran ayuda. Todas éstas son ciudades que conozco bien y por tanto no me cuesta mover en ellas a mis personajes. Y como siempre, hago un trabajo exhaustivo de documentación para mis viajes "al pasado".

Ha elegido tres momentos históricos: la persecución de los cátaros por parte de la Inquisición; el genocidio judío a manos del nazismo; y por último, en la actualidad, el enfrentamiento entre Oriente y Occidente, llevado a su máxima expresión por el terrorismo islámico ¿Qué le aporta cada uno de ellos a la estructura final de la novela?
En primer lugar, me he remontado al siglo XIII porque quería transmitir la idea de que el fanatismo es tan viejo como el mundo. En segundo lugar, quería también resaltar que el fanatismo religioso va de la mano del fanatismo político, y la mejor representación de esta evidencia se produjo en la Segunda Guerra Mundial, que sin duda fue la mayor locura que ha vivido el ser humano a lo largo de su historia.
Y en la tercera parte, sencillamente trato de arrojar luz sobre el presente. Algunos grupos islamistas han declarado la guerra a Occidente, y eso es algo por lo que nos debemos preocupar. La libertad, la dignidad humana, la Declaración Universal de Derechos Humanos, son valores absolutamente irrenunciables. Como mujer no puedo ignorar la situación de mi género en los países musulmanes. ¿Qué sucedería si ganaran esta guerra que nos han declarado? Yo no quiero ir tres pasos por detrás de mi marido, ni comer cuando él termine, ni considerar que el honor de una persona se mide por los metros de tela que lleva encima.

A lo largo de la novela, trata de desmitificar la historia de los cátaros, y pone en tela de juicio el carácter esotérico de esta corriente religiosa y de la búsqueda del Santo Grial ¿es una manera de desmarcarse de la tendencia actual de ciertas novelas históricas?
Efectivamente el tema está de moda. Pero también lo estuvo en el período de entreguerras en Europa, como se relata en la novela…Pienso que el esoterismo y la superstición son tendencias en alza en momentos de incertidumbre cultural y espiritual. Sí, por supuesto que en la novela pongo en entredicho toda la carga misteriosa y esotérica del tema, aportada por cierta pseudoliteratura. Creo que a los propios cátaros les horrorizaría ver lo que han hecho con ellos. En esta novela hablo del triunfo de la razón frente a la intransigencia, el fanatismo y el esoterismo: pero ojo, no hay que idealizar a los cátaros, también ellos eran unos fanáticos.

La Segunda Guerra Mundial y la persecución nazi es el telón de fondo de la segunda parte de la novela, que desemboca en la formación del estado de Israel, ¿en qué sentido considera que este acontecimiento ha marcado el resto del siglo XX y el enfrentamiento entre Oriente y Occidente actual?
He visitado Israel en varias ocasiones y he visto que los supervivientes del Holocausto y sus descendientes que emigraron a este país actúan según una lección bien aprendida: necesitan un estado, porque consideran que solo pueden confiar en sí mismos. Pienso que la formación del estado de Israel era necesaria, de la misma manera que es necesario el estado palestino. Hasta que éste no exista, no habrá paz en la región.

La tercera parte de la novela relata la preparación de un macroatentado terrorista de la organización "el Círculo", que vendría a representar a la actual Al Qaida. Pero esta matanza está financiada por sujetos invisibles y poderosos que buscan la confrontación con el mundo árabe y en definitiva la tercera guerra mundial, ¿cree que está relatando una ficción o que verdaderamente esto puede estar ocurriendo en la realidad?
El mundo se mueve por intereses que los ciudadanos de a pie ni siquiera sospechamos. Por ejemplo, el problema energético o el del agua, que asolan al planeta, se han convertido en un gran negocio que está haciendo inmensamente ricas a determinadas personas y empresas. También la guerra es un grandísimo negocio: la de Irak sin ir más lejos lo ha sido, tal y como traté de contar en la segunda novela. E indudablemente, a ciertos grupos les puede beneficiar la confrontación entre Oriente y Occidente.

Describe una sociedad europea paralizada ante el avance de las posturas fanáticas islámicas en el seno de sus propios países…
Yo creo que Europa en estos momentos tiene miedo, y que nuestros políticos no saben cómo abordar lo que está pasando. Están asustados y preocupados por el qué dirán y por el marketing político.
Creo que la pérdida de valores que vivimos se traduce en una pérdida de identidad, que es lo mejor que tenemos, y que ha sido construida a partir de  los valores democráticos, de los principios de la Revolución Francesa, que son irrenunciables. Y lo más triste es que se están perdiendo en nombre de la nada.

La sangre de los inocentes es una novela atrevida, e indudablemente provocará en los lectores una reflexión profunda sobre los tiempos que vivimos y sobre la naturaleza del fanatismo religioso, ¿ha sido esta su intención? Lo cierto es que siempre escribo sobre las cosas que me preocupan. Cada una de mis novelas es algo parecido a un frontón: escojo unos personajes para confrontarme con ellos, en lo que pienso y en lo que no pienso. Pero indudablemente me sentiría satisfecha si  mis novelas, además de entretener, fueran capaces de mostrar algo más, de dejar entrever el trasfondo de los problemas de la sociedad actual.
Siempre trato de acercarme al hecho religioso y a los diferentes credos con mucho respecto. Todo ser humano tiene derecho a aportar a su vida un sentido trascendente, a creer en un ser superior, y a rezar como quiera… Pero la idea de Dios y la de matar en su nombre son antitéticas.

¿Es ésta su novela más ambiciosa?
Efectivamente, lo es. He tratado de poner en ella lo mejor de mí, me ha costado mucho escribirla, la he pensado, y repensado y le he dado vueltas a cada personaje, y a cada capítulo…
Yo siempre voy a querer de una manera especial a La Hermandad de la Sábana Santa…tuvo una acogida tan cariñosa por parte de los lectores que estaré eternamente agradecida a esa novela. Pero yo creo que La sangre de los inocentes es mi mejor novela, es lo mejor que he escrito nunca.

Autor: Regina Cruz

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3 Comentarios

  1. me ha gustado y me ha entristecido porque creo que tiene razon

  2. este es el mejor libro sobre terrorismo actual que he leido

  3. hola.muy interesante el libro,de hecho lo he leido en poco tiempo.la forma de llevar los relatos a traves del tiempo ha sido muy coherente.me gustaria comentar algunos detalles con la escritora.gracias

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