Enrique de Vicente: “La videncia es algo esencialmente femenino”

El periodista especializado en temas paranormales, director de la revista Año Cero y colaborador en la mesa de TNT, nos ofrece en su nuevo libro "Los poderes ocultos de la mente" algunas claves para entender mejor los llamados fenómenos paranormales.

Casas encantadas, fantasmas, telepatía… de todo esto y de mucho más habla Enrique de Vicente en su nuevo libro, donde incluye casos reales y vivencias personales que ayudan a entender un poco más algunas de estas incógnitas, pero que también plantean nuevos interrogantes sobre las llamadas facultades paranormales. Hemos hablado con Enrique de Vicente para que nos aportara luz sobre estos temas tan complejos como interesantes.

¿Crees que hoy en día hay un auge del interés de la población por los fenómenos paranormales?
No menos que hace 30 años. En los años 60 la parapsicología científica tuvo su auge, se hicieron investigaciones muy vanguardistas, tanto en Estados Unidos como en la Unión Soviética, o sea fue un verdadero boom, había un “pique” también entre ambas partes. Después de eso, más bien ha habido una decadencia en cuanto a nivel científico.

Y en España…
El show televisivo y la degradación televisiva de estos temas, en España bate récords. Es uno de los sitios más penosos, más horribles en el tratamiento y en permitir que gentuza y locos se presenten como parapsicólogos. Aunque preveo que en el momento en que haya un solo programa serio como va a ser el de Iker Jiménez en el canal Cuatro, va a disparar el interés, porque hay mucha gente que no quiere bazofia, quiere cosas serias.

¿Existe un perfil de persona concreta interesado en estos temas?
No. Pero hay temas que le interesan mucho más a la mujer. Todo lo que tiene que ver con el crecimiento personal, interesa más a mujeres, en un 90%. Los ovnis y la parte más racional interesan más los hombres.

Las mujeres están más implicadas en lo paranormal…
La videncia, es algo esencialmente femenino: es lo lunar, lo no racional, lo pasivo, lo receptivo, lo que penetra en el otro lado. La gente que ejerce la videncia son mujeres u hombres con su parte femenina muy desarrollada, lo cual no quiere decir que sean homosexuales, pero si hay un alto nivel de homosexuales o bisexuales dentro de la gente que practica la videncia.

¿Qué hace falta para que avancen los estudios parapsicológicos?
Que se centren en lo cualitativo; se ha demostrado científicamente la existencia de estas facultades a costa de hacer muchísimos experimentos con mucha gente, con cualquiera que pasase por la calle. Y resulta que estas facultades como cualquier otra potencialidad humana, algunos nacen muy predispuestos a tenerlas, aunque todo se puede aprender y desarrollar en mayor o menor medida. Entonces lo que haría falta sería seleccionar a unos individuos concretos, que se ha hecho, y llevar a cabo las pruebas con ellos, en su ambiente cotidiano, dándoles más libertad, en un ambiente agradable e incluso dejándoles libres y utilizando todo un sistema de cámaras para controlar cómo se producen esos fenómenos.

¿Quizá las autoridades no ayudan o incluso obstaculizan a la hora de aplicar estos fenómenos?
No obstaculizan. Hay algo que está muy bien estudiado, la aplicación con fines militares, y se consiguieron éxitos muy notables en Estados Unidos y en la Unión Soviética. Pero, tampoco iba más allá y hubo muchos escépticos dentro de la administración que acabaron ganando la batalla, aunque habían logrado éxitos notables y tenían gente que les apoyaba, senadores como Al Gore.

¿La aplicación militar de los fenómenos paranormales no es un riesgo?
Totalmente. En lo militar había dos objetivos: uno el poder espiar mediante estas facultades, que se comprobó que podía dar buenos resultados. El segundo, la posibilidad de manipular a través de tu mente, la mente del otro. En eso se aplicaron muy a fondo los soviéticos y desarrollaron experimentos en laboratorios. El objetivo de los soviéticos, que era manipular la mente del prójimo, se consigue mediante toda un serie de máquinas sofisticadas de las que hemos oído hablar poco, las armas psicotrónicas. En teoría, estas son capaces de provocar todo tipo de trastornos en el comportamiento de las masas y las utilizaban por ejemplo en manifestaciones. No tengo ninguna duda de que esto se está utilizando no sólo en Estados Unidos, sino en otros países.

¿Hay claves para distinguir los fraudes de lo verdadero?
No hay unas claves concretas porque depende de cada fenómeno. En cada fenómeno hay muchísimas posibilidades de fraude.

En el libro comentas que los niños son más perceptivos a la telepatía ¿a qué se debe?
Se considera teóricamente que la matriz es el vientre materno. Es decir en el vientre materno hay una simbiosis total entre la madre y el hijo. Cuando el hijo se separa de la madre esa simbiosis sigue existiendo en los primeros meses. Por eso es que hay una comunicación telepática muy estrecha. Se ha comprobado en las madres que trabajan que son conscientes de que el niño las necesita, y que cuando llaman a casa efectivamente el niño está llorando. Pero hay otras que han observado que sus pechos comienzan a rezumar leche y en ese momento el niño las está necesitando. El problema es que los canales se les cierran de forma natural, pero también se los vamos cerrando con la educación, eso está comprobado en algunos pueblos llamados primitivos, estudiados a principios del siglo XX, que no cerraban esos canales y seguían teniendo precogniciones, sabían lo que iba a ocurrir.

¿La actitud de una persona puede influir en si recibe o no este tipo de percepciones?
Al cien por cien. Hay variables psicológicas que influyen mucho, pero fundamentalmente la formación cultural y la apertura mental que tengas tú y tu entorno personal respecto a estas cosas. Otro factor claro en parapsicología que es la supuesta transmisión genética. Es muy habitual que en una familia encuentres línea de transmisión, fundamentalmente femenina, pero también masculina, de gente que en varias generaciones tenga facultades. Puede haber “cortes” cuando una mujer dotada se casa con un hombre que dice “eso son cosas del demonio o de locos”. Pero lo normal es que los hijos lo hereden.

En el libro mencionas casos que te han ocurrido a ti mismo o que has vivido ¿Qué es lo más sorprendente que te has encontrado a lo largo de tu carrera?
En un taller industrial, en una de las barriadas más pobres de Madrid, con dos psiquiatras y una periodista de Diario 16 vivimos una serie de fenómenos y en circunstancias muy concretas porque esta periodista era muy sensible y notaba fuerzas operando. De repente ella nota un abrazo, un escalofrío, pega un grito y vemos en una maquina industrial un ovillo, sin ninguna posibilidad de manipulación de ningún género, que empieza a “bailar”, llega hasta casi arriba y en lugar de salirse, vuelve otra vez. Uno de los dos psiquiatras se fue y sin pedir permiso, empezó a pegar puntapiés a la pared para ver si aquello se movía… le rompía tanto los esquemas… Son cosas muy espectaculares.

¿Crees que en un futuro no muy lejano, se pueden llegar a descifrar alguna de las claves de estos poderes ocultos de la mente?
Yo creo que se han descifrado muchas. Científicamente soy escéptico en el próximo tiempo, pero espero sorpresas por dos lados: una, que de repente, algún pueblo como el chino empiece a usar esas facultades, o que alguien, en algún país, empiece a dar crédito a la posibilidad de que haya gente que prevea o se organice un sistema para advertir de los accidentes. Los chinos tienen ya un sistema de prevención de terremotos tremendamente eficaz que, entre otras variables, considera las reacciones de los animales, que perciben las variaciones geofísicas 24 horas antes de un terremoto. Y gracias a eso evitan una gran cantidad de victimas.

Puede que dentro de no mucho tiempo el uso de estas facultades no nos parezca tan extraño, ya que poco a poco se van elaborando proyectos como por ejemplo uno de los que explica Enrique de Vicente en su obra, llamado “Conciencia Global”. Según el autor, una serie de aparatos distribuidos en muchos países y conectados por Internet a la Universidad de Princeton son capaces de captar alteraciones que se producen en la conciencia colectiva ante situaciones impactantes como el 11 de septiembre o el tsunami. Con la lectura de este libro podemos aprender más sobre este proyecto y sobre otros enigmas de la mente que quizá, en el futuro, queden desvelados.

Autor: Regina Cruz

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